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Sabia nueva para el Club Sirio-La Llongar: "Queremos renovar todo, darle un lavado de cara"

Una nueva directiva formada por palistas jóvenes de la casa quiere devolver al histórico club cangués su antiguo esplendor

Parte de la nueva directiva del club Sirio-La Llongar: Aitor de Dios Caso, Alberto Plaza Sagredo, Alvaro García Bueno, Estela Alonso González, Celia Palacios Alonso y Abel García Cimentada.

Parte de la nueva directiva del club Sirio-La Llongar: Aitor de Dios Caso, Alberto Plaza Sagredo, Alvaro García Bueno, Estela Alonso González, Celia Palacios Alonso y Abel García Cimentada. / Club Sirio-La Llongar

María Terente Nicieza

Cangas de Onís

Álvaro García Bueno tiene 30 años y lleva 21 remando. Ha pasado más tiempo en el Club Sirio-La Llongar de Cangas de Onís que fuera de él. Empezó de niño, en un cursillo de verano, y desde el uno de enero de este 2026 está al frente de una de las entidades más históricas del piragüismo asturiano. Una directiva joven, con una media de edad que no alcanza los treinta años, formada íntegramente por personas que crecieron en el club, ha cogido el relevo con determinación y entusiasmo desbordante. Su objetivo es tan sencillo de formular como complejo de lograr: devolverle al Sirio-La Llongar la vida y el ambiente que un día tuvo. "Vi el club con muchísima gente, lo vi cuando éramos tres, lo vi resurgir otra vez y luego volver a bajar. Por eso ahora lo cogí", explica Álvaro.

De un solo club a dos… y de nuevo a uno

El Sirio nació en 1968 como único referente del piragüismo en el concejo. A comienzos de los años noventa, diferencias internas acabaron provocando una escisión: parte de sus socios fundaron el club La Llongar, con una nave situada apenas 500 metros río arriba de la del Sirio. "Formas de ver diferentes, distintas formas de hacer las cosas… lo de siempre", resume el actual presidente.

Durante décadas, dos clubes convivieron en un mismo tramo del Sella, en un concejo de apenas 6.000 habitantes, duplicando recursos, esfuerzos y material. "Éramos dos furgonetas, tres remolques, piraguas por duplicado… y al final era una tontería que la gente estuviera dividida", reconoce.

Álvaro García Bueno.

Álvaro García Bueno. / M. T .N.

La reunificación llegó en 2021, tras más de un año de negociaciones, impulsadas por Alfonso Vivero, "Uki", y por el entonces presidente, Juan Redondo, "Juani". El acuerdo permitió volver a concentrar el piragüismo local bajo un solo escudo, el histórico del Sirio, integrando también el legado deportivo de La Llongar.

Un club con instalaciones privilegiadas y falta de cantera

La actual sede del Sirio-La Llongar es la antigua nave del Sirio, una instalación con buenos vestuarios, duchas, gimnasio propio y una balsa de entrenamiento que muy pocos clubes asturianos pueden ofrecer. "Las instalaciones que tenemos no las tiene ni el cinco por ciento de los clubes de Asturias. Y además son privadas, solo del club", subraya Álvaro con orgullo.

El mantenimiento se sostiene con las cuotas de los socios, aporte de patrocinadores y el apoyo constante del Ayuntamiento de Cangas de Onís, que ha colaborado en mejoras clave como la renovación completa del tejado de la nave.

Sin embargo, la fortaleza de la infraestructura contrasta con la debilidad de la base. "Ahora hay muy pocos críos, y de hecho es por lo que me presenté. Crear cantera es la base de un club", insiste el presidente. En verano, los cursillos infantiles alcanzan picos de una veintena de niños, pero en invierno la afición decae. El objetivo de la joven directiva, es contagiar a las nuevas generaciones la misma pasión que ellos transmiten por el piragüismo.

Recuperar a los de casa

Uno de los primeros movimientos que realizó cuando se planteó formar parte del cambio, fue llamar a la puerta de quienes se habían formado en el club y habían marchado a otros equipos. Muchos recalaban en Ribadesella, donde siguieron cosechando éxitos. "Son amigos míos de siempre. Alberto, de hecho, es amigo mío desde que nacimos", cuenta Álvaro, refiriéndose a otro de los nuevos integrantes de la directiva, Alberto Plaza Sagredo.

La propuesta fue directa: «Si entro, venís». Y la respuesta fue afirmativa. Hoy han regresado nombres como Abel García Cimentada, actual vicepresidente y ganador del Sella en 2025, Alberto Plaza Sagredo, Luis Amado o Emilio Fernández-López. "Solo me falta Javi", admite Álvaro, en referencia a Javi Sánchez , campeón del Sella en 2024.

La directiva la completan Aitor de Dios Caso y tres mujeres –Estela Alonso González, Celia Palacios Alonso y Amor García Cimentada– que comparten una misma idea: el futuro del club pasa por los niños, no solo por los podios.

Un relevo generacional

Las ganas de cambio trascienden lo deportivo. La nueva etapa se notará en la forma de comunicar y de gestionar. Es una realidad que las redes sociales son una forma eficaz de atraer gente, que el nuevo equipo quiere impulsar. "Yo entré el 1 de enero y el 1 de enero ya puse una publicación. Es que ahora todo va por ahí", señala Álvaro.

La próxima asamblea marcará el inicio de un lavado de cara integral, que promete ser solo el comienzo del resurgir del club. Tienen ganas, ideas, entusiasmo y pasión por el deporte que llevan practicando toda la vida y han llegado con la intención firme de devolverle el brillo de sus mejores épocas. "Queremos renovar todo, darle un lavado de cara. Hay cosas que llevan 20 años igual y no puede ser", afirma Álvaro.

El peso de una historia ganadora

El Sirio-La Llongar no es un club cualquiera. En su palmarés figuran victorias en el Descenso del Sella en K1 y K2, títulos por clubes en los años 80, 90 y 2000, y nombres propios que forman parte de la historia del piragüismo. De aquí salió Ana Rodríguez, primera mujer medallista internacional del piragüismo español, en los Juegos del Mediterráneo de 1978, y palistas como Kiko Vega, Abel García, Alberto Plaza o Carla Corral, hoy en la élite mundial. "Seguramente la veamos en los Juegos Olímpicos, dentro de poco. Tiene un potencial increíble", vaticina Álvaro.

Esa herencia pesa. "Me ilusiona, pero también me da vértigo, porque es una responsabilidad", reconoce el presidente. En Cangas, el piragüismo no es un deporte más. "Yo creo que es el deporte rey", resume.

Volver a llenar autobuses

Su sueño no se mide solo en medallas. "Ya no pienso ni en mejorar instalaciones ni en resultados. Quiero que haya gente, que haya ambiente", explica. Quiere volver a sentir lo que vivió de niño: viajes en autobuses llenos, convivencia, compañerismo. "Llegabas a una carrera y lo pasabas bien, estabas con un montón de gente de tu club", recuerda Álvaro con nostalgia.

Para lograrlo, el Sirio-La Llongar planea actividades en colegios, jornadas divulgativas, charlas con campeones y acciones conjuntas con la Asociación de Botijos del Sella, con la que esperan colaborarán estrechamente lazos para atraer cantera.

Antes de decidir entrar a dirigir el club, Álvaro estuvo a punto de marcharse al club de Los Cuervos, que entrena Alfonso Vivero en Pravia. "Yo no quería cogerlo. De hecho, me iba a ir del club", confiesa. Pero una pregunta lo cambió todo: "¿Y si me voy yo, qué queda?". Se quedó. Reunió a su generación. Y ahora, desde el mismo río donde aprendieron a remar, quieren devolverle al Sirio-La Llongar el brillo que un día lo convirtió en referencia del Sella.

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