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¿Que fue del patrón holandés que encalló en Ribadesella? Sigue viviendo en su velero en el puerto y ahora anuncia que reparará él mismo el barco

El barco permanece amarrado en la zona de tránsito y el navegante explica que en los Países Bajos no es obligatorio ni asegurar ni matricular las embarcaciones

Así fue el rescate de un velero varado en la playa de Ribadesella

R. Díaz

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Ribadesella

El velero holandés que encalló en la playa de Ribadesella el pasado jueves permanece amarrado en la zona de tránsito del puerto de Ribadesella y, salvo sorpresa, allí seguirá durante bastante tiempo. El patrón y único ocupante –junto a su gato– del barco, ha dado algunas explicaciones –pocas– sobre sus planes inmediatos. Ha asegurado que tiene conocimientos de mecánica y de reparación de barcos, y que será él mismo quien arregle los desperfectos que presenta su embarcación; seguramente la más compleja, el timón, que está roto.

El neerlandés ha explicado también el porqué de la ausencia de seguro y de matrícula: en los Países Bajos no es obligatorio ni el uno, ni la otra, excepto en el caso de los socios de clubes marítimos que sí deben tener sus embarcaciones aseguradas para utilizar las instalaciones. De momento, el holandés sigue viviendo en el barco junto a su mascota.

Una denuncia, este lunes, en Gijón

Queda en el aire saber si se hará cargo de los daños que su velero causó a un pesquero de Llanes, el "Endeño Dos", cuyo patrón, Íñigo Ablanedo, gijonés residente en Llanes, presentará este lunes una denuncia en un juzgado de Gijón.

El barco, con sede en el puerto llanisco, presenta un boquete en el casco, provocado durante la jornada del miércoles, al amarrar de manera incorrecta el holandés su embarcación. La Guardia Civil ya tiene conocimiento de lo ocurrido, pero los agentes han instado al pescador asturiano a que presente la denuncia ante el juez.

El velero, varado en la playa de Ribadesella, el pasado jueves.

El velero, varado en la playa de Ribadesella, el pasado jueves. / Ramón Díaz

El barco de los Países Bajos amarró en el puerto llanisco el miércoles y, tras el incidente con el pesquero, marchó con destino Ribadesella al día siguiente. A las 10.30 horas, después de unas maniobras que expertos en navegación calificaron de "extrañas", el barco encalló en la playa de Santa Marina y tuvo que ser rescatado el viernes por la embarcación de salvamento marítimo Salvamar, con sede en Llanes.

La ausencia de seguro hace que el patrón holandés tenga que abonar de su bolsillo los gastos ocasionados por el rescate, previsiblemente una multa y, si así lo decide el juez, los daños al pesquero llanisco.

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