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Un gigantesco argayo alarma a unos vecinos de Ribadesella, y arrastra parte del acantilado y el muro de la finca de una vivienda

El inmueble no sufrió desperfectos, aunque en el jardín delantero pueden observarse dos grandes piedras caídas

VÍDEO: El argayu de Ribadesella, desde el aire

David Bode

María Terente Nicieza

Cangas de Onís

Los vecinos de la zona de Guía, en Ribadesella, oyeron días atrás, a las siete menos cuarto de la mañana, un enorme estruendo. Algo había pasado. "Primero pensé que había sido un trueno", rememora una vecina. Pero la cosa era más grave: un gigantesco desprendimiento de rocas había arrastrado consigo parte del acantilado del monte Corberu y del muro de la finca de una vivienda.

El ruido había sido provocado por un derrumbe registrado justo detrás del de los muros que separa una de las propiedades del vecindario del acantilado, en el camino que conduce a la ermita de Guía. El argayo cayó hacia la zona que linda con el mar. Ese desplazamiento de material, unido al estrépito inicial, generó preocupación entre los vecinos, que en su mayoría dormían a esa hora, y que despertaron alertados y con la sensación de que algo había cedido de forma súbita en las inmediaciones.

VÍDEO: El argayo que sobresaltó a los vecinos de La Guía

M.T.N.

Un boquete en el muro

Tras percatarse del boquete abierto en el muro, los residentes avisaron a las autoridades. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía local junto a los servicios de Emergencia, que inspeccionaron la zona afectada para valorar la situación sobre el terreno. Una vez evaluados los daños materiales y asegurada la zona, las actuaciones se centraron en localizar a los propietarios de la vivienda vinculada al cierre dañado, residentes en Oviedo y ausentes cuando ocurrió el desprendimiento.

Desde el Ayuntamiento de Ribadesella indican que la franja hacia la que se desplazó el argayo es competencia de Costas. En paralelo, el Consistorio subraya que el muro afectado pertenece a la propiedad de la vivienda, por lo que, según esa interpretación, el Ayuntamiento no tiene competencia directa en lo sucedido. Aun así, fuentes municipales indican que técnicos del Ayuntamiento acudieron para observar el terreno y trasladar una serie de recomendaciones a los dueños del inmueble, dando por finalizada ahí su intervención.

Vista del monte Corveru desde La Guía, en la que se observa

Vista del monte Corveru desde Guía, en la que se observa la zona argayada. / M. T. N.

Fuera del deslinde

El muro afectado corresponde a una vivienda construida a principios de este siglo. El inmueble no ha sufrido desperfectos por el desprendimiento, aunque en el jardín delantero pueden observarse dos grandes piedras caídas, evidencia del material desplazado. De acuerdo con la información municipal, la revisión y reparación de la delimitación desprendida recae en los propietarios, al tratarse de un elemento integrado en la propia finca y que queda fuera del deslinde del dominio público marítimo terrestre.

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