Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El restaurante de ensueño con un Sol de la Guía Repsol: ubicado en una aldea asturiana de 45 habitantes, dentro de un palacio del siglo XVI, con vistas a los Picos de Europa y huerto propio

El establecimiento está dirigido por la familia Manzano y ha recuperado un viejo molino que usan para hacer harina de maíz y elaborar los tradicionales tortos

El hotel restaurante Narbasu, en Piloña

El hotel restaurante Narbasu, en Piloña / Narbasu

Es un restaurante (y hotel) de ensueño con cocina de primer nivel. Todo eso es Narbasu, el establecimiento hostelero que la laureada familia Manzano abrió hace seis años en Cereceda (Piloña) y que acaba de ganar su primer Sol de la Guía Repsol, junto a Cocina Cabal, de Vicente Cabal, en Oviedo. El restaurante está ubicado en una aldea de 45 habitantes del oriente asturiano, en un palacio del siglo XVI (el Palacio de Rubianes), con vistas a los Picos de Europa y tiene hasta huerto propio.

Así describe la Guía Repsol Narbasu: "Un lugar en el que la huerta, la tradición y una cuidada red de proveedores locales dan sentido a la experiencia del comensal. La propuesta destaca por su vínculo con el legado de Casa Marcial (3 Soles). Aquí, el recetario asturiano tradicional se combina con el de la casa madre, para dar forma a una experiencia redonda, depositaria de la solidez de cuatro décadas de oficio de una de las grandes sagas cocineras de Asturias, en un entorno marcado por el paisaje imponente que rodea a este hotel-restaurante con molino propio".

Un lugar para perderse y relajarse

Narbasu también es uno de los restaurantes asturianos que recomienda la Guía Michelín: "Si buscas un lugar para perderte y relajarte en el sentido más puro de la expresión no encontrarás un sitio como el Palacio de Rubianes, un genuino edificio asturiano del s. XIV rodeado de prados verdes y con los impresionantes Picos de Europa como telón de fondo. Ofrecen coquetas habitaciones y una buena cocina de mercado con la firma de los hermanos Manzano, volcada a través tanto de la carta como de los menús (Tradicional y Narbasu) en desvelar los auténticos sabores del entorno y donde no faltan los clásicos de Casa Marcial en una versión más local".

Hacen su propia harina de maíz

Como curiosidades, destaca la Guía Michelín, tienen su propio huerto en los terrenos del antiguo campo de golf y han recuperado un viejo molino, ubicado junto al riachuelo, que usan para hacer su harina de maíz. Con ella elaboran los típicos tortos asturianos, que en Narbasu sirven como aperitivo.

“Estamos contentísimos”, señala el cocinero Nacho Manzano. “Es algo que nos hace mucha ilusión porque Narbasu resume el espíritu de lo que somos, cocina rural, de cercanía… Estamos muy satisfechos. Fue una gran inversión para ponerlo en marcha y esta distinción ahora nos llena de orgullo”.

El restaurante está entregado a la cocina de kilómetro cero y al producto de temporada. Esther y su hijo Chus Sánchez se volcaron en sus inicios en la consolidación de la carta de Narbasu.

Dos menús y carta

El menú tradicional tiene un precio de 55 euros. Consta de aperitivo de la casa, croquetas caseras de jamón, revuelto de la casa con cebolla confitada y queso cabrales sobre torto de maíz, merluza en su esencia con licuado de lechuga, arroz con pitu, y tarta de queso con frutos rojos y helado de frambuesa.

El menú Narbasu cuesta 60 euros. Incluye aperitivo; trucha de bedón ahumada por nosotros con crema agria, pan de centeno y encurtidos; coliflor en texturas, sardina ahumada y huevas de arenque; lomo de bacalao confitado, acelgas, juego de judías y pil pil; cabritín de Ponga guisado, ensalada de nuestra huerta y patatas fritas; y nido de pasta kataifi, tocinillode cielo moscovado y helado de limón. También tiene carta disponible.

Tracking Pixel Contents