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Pablo und Destruktion, entre el aplauso de los AMAS y el debate público

El artista recibe el premio, tras la reciente polémica con la que pretende abrir un debate cultural

Pablo Und Destruktion

Pablo Und Destruktion / Rep. M.T.N.

María Terente Nicieza

Cangas de Onís

Pablo und Destruktion recogió el pasado 13 de marzo en el Teatro Filarmónica de Oviedo el premio AMAS en la categoría de otras escenas por su disco “Te quiere todo el mundo”, un reconocimiento que el músico asturiano considera muy valioso en su trayectoria reciente, por el carácter popular de estos galardones. El artista asegura que recibió la noticia con satisfacción y admite, con su característica retranca, que acudió a la gala preparado para la posibilidad de ganar: “Te voy a reconocer que fui con una bolsina, por si me lo daban. Lo que es confianza, no me falta”.

Premio popular

Más allá del trofeo, Pablo valora especialmente el modo en que se concede. “Presta el premio, por cómo es, que no es una academia al uso, es un premio bastante popular”, señala, antes de subrayar que le alegra que ese respaldo haya llegado desde Asturias y con un reconocimiento que considera cada vez más visible. También explica por qué la polémica reciente no ha afectado al galardón: “A esto no, a otras cuantas cosas que tengo en el aire, sí, pero para esto cerraba la votación el 22 de febrero, así que fue antes de todo el cirio.”

Próximas citas

El músico afronta ahora la continuación de la gira del disco, con una preferencia clara por los formatos más próximos. Según explica, después de los conciertos de banda celebrados en Madrid el 6 de febrero y en Gijón el 6 de marzo, su hoja de ruta pasa por actuaciones en salas pequeñas, en dúo o trío, con paradas previstas en Córdoba, Granada, Murcia, Valencia y Toledo. Más adelante, ya después del verano, la presentación de “Te quiere todo el mundo” se completará con nuevas fechas en Zaragoza y Barcelona.

En paralelo, Pablo und Destruktion publicará en junio el libro que acaba de escribir. Su intención es presentarlo en librerías y espacios reducidos, en coherencia con una forma de entender la cultura más pegada al contacto directo y a la escala pequeña. “A mí es lo que más me gusta. El libro es una excusa muy buena, porque así puedo investigar por los pueblinos, tanto de Asturias como fuera, a ver qué posible circuito puede haber por ahí.”, resume.

Cultura en los márgenes

Ese planteamiento enlaza con su reflexión sobre la defensa de una red cultural menos institucionalizada y más independiente. Pablo afrontará este verano su gira de aldeas, precisamente para localizar espacios donde, a su juicio, todavía sea posible plantear “polémicas, pensamientos, propuestas musicales o escénicas” al margen de los discursos más oficiales. En ese terreno sostiene que quedan “muy pocos lugares verdaderamente independientes” y que muchos proyectos han terminado subordinados a lógicas de subvención, burocracia e influencia política. “Ese tipo de espacios actúan como centros de la red y todo se subordina al final a esas lógicas”.

Frente a eso, reivindica los circuitos modestos y la cultura popular de proximidad. “Yo creo que a partir de ahora puede que vayan creciendo, porque está cambiando un poco el ciclo, estamos saturados de propaganda. Estos espacios que no tienen visibilidad en redes, pero tienen boca a boca y tienen una comunidad real alrededor de ellos, cada vez están funcionando mejor.”

En su opinión, explorar los márgenes puede resultar más fértil para los artistas pequeños: “a día de hoy, igual lo tienen más fácil, que estos pequeños que quieren llegar a algo dentro de esta estructura tan política y tan burocratizada. Dentro del sistema, si quieres que te hagan caso, conlleva una implicación”. Asegura sentirse más libre y honesto en los márgenes de los que habla, y de no haber aceptado propuestas que implicaban una etiqueta: “yo me considero multimillonario porque donde estoy nadie debe nada a nadie, y lo que te dan, te lo dan sin intereses. Además, mantienes las constantes vitales artísticas, porque con qué cara me pongo yo a cantar a la gente nada, si no crees de verdad en la voz de tu conciencia, que es la que sale cuando cantas”.

El cantante también defiende esta fórmula en los conciertos. Asegura que llegar a más gente, no necesariamente es mejor. “En los conciertos multitudinarios hay algo de megalomanía”, mientras que en los segundos la relación con el público es “de tú a tú” y permite llegar “con más respeto” al “corazoncito de la gente”.

La polémica: la politización de la cultura

Ese discurso, pretende explicar la controversia desatada tras las declaraciones de Pablo en sus redes, tras la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a La Benéfica de Piloña, el 24 de febrero. Pablo convirtió ese episodio en ejemplo de lo que considera una creciente politización de la cultura y de la ocupación de los espacios que nacieron con vocación alternativa, como La Benéfica en Piloña o el Konvent en Cataluña: “Ahora cuando me meten al presidente del Gobierno, en Infiesto, dentro de ese espacio, un espacio construido sobre Asturias underground, sobre el neoruralismo, la cultura autogestionada rural, un poco todo ese rollo 15M, pues no me gusta”, afirma.

En su análisis, la crítica no se limita a un acto concreto, sino a una forma de funcionamiento de los espacios. Sostiene que los espacios que cumplen una función pública, deben estar sometidos también a crítica pública, y cuestiona tanto el uso político del espacio como la naturaleza de su programación. “Sigo esperando a que haya una programación de teatro, en el teatro”, dice, antes de lamentar que buena parte de las actividades estén orientadas, a su juicio, hacia mensajes políticos que deberían presentarse como tales. “Esto está muy bien, pero que no lo vendan como cultura popular y como cultura alternativa. Que mantengan ese monopolio, pero que no se pongan la fachada de que eso es lo alternativo, lo popular lo diverso, lo social”.

Debate abierto

Pese al ruido generado, el músico sostiene que la polémica también ha tenido efectos positivos. “Lo bueno es que a raíz de la polémica, se ha abierto un sano debate”, afirma, convencido de que el episodio ha servido para discutir en público cuestiones que, según dice, muchos compartían en privado, pero no se atrevían a expresar. Añade además que, lejos de encontrarse aislado, ha recibido “mucho cariño” y “mucha gratitud” de personas que veían reflejada en sus palabras una incomodidad previa. “Yo creo que se debe poder hablar con tranquilidad, criticar con tranquilidad y que haya libertad de expresión y valor para poder disputar el poder y repartirlo”, resume.

Desde ahí, Pablo und Destruktion enlaza el premio AMAS con una etapa de reafirmación personal y artística. Mientras prepara conciertos, libro y nueva gira estival por aldeas, reivindica una cultura menos dependiente de la estructura, de las etiquetas y más ligada a la conciencia, al trato directo y a las comunidades pequeñas.

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