Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Luzía Pedregal presenta en Cangas su universo más personal

La artista canguesa dará a conocer su libro y parte de su obra el próximo 7 de abril en la Casa de Cultura de Cangas de Onís

Luzía Pedregal Llerandi

Luzía Pedregal Llerandi / Cedida a LNE

María Terente Nicieza

Cangas de Onís

Luzía Pedregal vuelve a Cangas de Onís con algo más que una exposición y algo más que un libro: vuelve con una prueba de vida. La artista canguesa, afincada en Bilbao desde 2015, presentará por primera vez en su localidad natal parte de su trabajo pictórico, reunido bajo el título “Bosque encantado”, y también su primer libro, “Vamos, venga, salta, yuhuuuuuu”, publicado en noviembre de 2025. No es una cita cualquiera para ella, porque el regreso tiene tanto de celebración cultural como de ajuste íntimo de cuentas con el pasado.

Volver al origen

“Sí, es la primera vez que presento y expongo aquí”, resume Pedregal, consciente del peso simbólico de esa frase. La creadora no oculta que Cangas es un lugar emocionalmente complejo en su biografía, marcado por la sensación de no haber encajado cuando era más joven. “Soy una persona que le ha ido mal en los estudios, que ha tenido malas experiencias con el pueblo. Me fui, llevo 10 años fuera y me cuesta un montón volver”, admite. Por eso esta cita en la Casa de Cultura no se le parece a ninguna otra: supone regresar convertida en la artista que entonces todavía estaba intentando ser, y hacerlo ante el mismo territorio que un día no supo leerla.

Pedregal nació en Asturias en 1997 y reside en Bilbao desde hace más de una década. Se formó en la UPV/EHU y cursó un Máster en Investigación y Creación en Arte Contemporáneo, una trayectoria que ha ido consolidando con reconocimientos como el segundo premio de Ertibil Bizkaia 2022, una residencia en Paradise Air Tokio en 2023 y la beca Sormenaren Kabia en 2025. Ese recorrido, sin embargo, no es el centro de su relato. Lo que de verdad le importa es que su vuelta pueda servir como señal para quienes hoy se sienten desubicados.

El bosque interior

Libro y exposición forman en realidad un mismo cuerpo. “La serie Bosque encantado, nace a partir de un viaje de setas que tuve, empecé a escribir y a pintar acerca de esa experiencia”, explica la artista sobre el arranque de un proyecto que después fue creciendo durante dos años entre pintura, escritura e investigación. Ese proceso cristalizó en una obra desarrollada entre Bilbao y Tokio entre 2022 y 2024, y también en un volumen que acompaña el recorrido visual y emocional de ese periodo.

En el texto explicativo de la muestra, Pedregal define “Bosque encantado” como una excursión hacia un territorio donde la realidad y el deseo se cruzan, y donde cada pintura funciona como una ventana abierta a lo invisible. Habla de un bosque simbólico, de señales que aparecen en el camino y de escenas surgidas entre la vigilia y el sueño, en un espacio donde el simbolismo, la metáfora y cierta teatralidad acercan la mirada a un misterio vivo. La autora insiste en esa idea de fondo cuando resume que todo el mundo tiene “un bosque interior que necesita ser escuchado y llevado hacia fuera”.

El libro

“Vamos, venga, salta, yuhuuuuuu” no se plantea como un simple catálogo ni como un apéndice de la exposición. Según la autora, recoge el proceso artístico, la historia del proyecto, zonas de intimidad, poesía e investigación sobre mitología vasca y realismo mágico. Lo define además como “un espacio para el espíritu”, un lugar donde dar poso a lo vivido para continuar después con un cuerpo más liviano el trabajo de la imaginación.

La propia Pedregal subraya que el libro quiere ser útil también para otras personas que crean o buscan un lenguaje propio. “Cualquier persona creativa, o que le guste expresarse de alguna manera, el libro le puede servir un poco como de guía, de entender lo que conlleva el proceso artístico, todo lo que engloba, que no es fácil”, señala. Y precisa incluso el modo en que ha ordenado esa experiencia: “En el índice del libro marco las fases de las etapas de la creación y en cada capítulo lo acompaño con una acción.”

Esa dimensión casi cartográfica del volumen convive con otra más confesional. “A mí como persona me ayudó a que se entienda desde mi perspectiva como artista, cómo entiendo el mundo desde el arte”, afirma la autora, que presenta el libro como una forma de fijar aquello que la atraviesa antes de que se diluya en el ruido cotidiano. En su explicación escrita lo expresa como una escritura hecha de cartas de ánimo, reflexiones sobre la alegría y la necesidad de encontrar un sentido propio para no dejarse arrastrar por la tristeza.

Una llamada a quienes no encajan

En su discurso aparecen de forma constante el arte, la comunidad, la esperanza y una voluntad de abrir camino a quienes se sienten fuera de lugar. La artista asegura que a ella le habría gustado encontrarse en su adolescencia con una exposición de este tipo, cuando soñaba con estudiar Bellas Artes y no tenía cerca referentes en los que reconocerse. Por eso entiende esta cita en Cangas también como una posible sacudida para otras personas jóvenes que dudan, que no encajan o que necesitan validar una sensibilidad distinta.

Pedregal no quiere dirigir la recepción del público ante su obra, pero sí reconoce un deseo profundo para esta presentación en su pueblo. Quiere, “que vean esperanza, la abundancia y el poder de nosotras como creadoras para cambiar el mundo.” Esa frase resume bien el tono de una propuesta que se presenta como acto poético, político y de amor propio, y que convierte el regreso a casa en una manera de compartir no solo una obra, sino también una forma de mirar.

La cita en Cangas

Luzía Pedregal vuelve a Cangas no para cerrar nada, sino para mostrar en público el camino que la llevó lejos y que ahora la trae de vuelta con un lenguaje ya construido. Entre las páginas de su libro y las imágenes de “Bosque encantado” late justamente eso: la idea de que el arte puede dar cuerpo a lo invisible y convertir una historia personal en una conversación compartida con los demás. La exposición y la presentación del libro tendrá lugar el próximo 7 de abril en la Casa de Cultura de Cangas de Onís.

Tracking Pixel Contents