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Identificados y multados los responsables de un vertido que contamina el río Güeña en Cangas de Onís

Los ecologistas reclaman al Ayuntamiento medidas urgentes ante los vertidos habituales que afectan al cauce y a su fauna

El Güeña, a su paso por Cangas de Onís.

El Güeña, a su paso por Cangas de Onís. / J. M. Carbajal

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Cangas de Onís

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha logrado identificar a los autores del vertido que desde hace tiempo viene denunciando la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies a la orilla del río Güeña, un afluente del Sella, en Cangas de Onís. Los fuertes olores existentes en la zona, que los conservacionistas atribuyen a la complicidad de unas administraciones que, en su opinión, "miran para otro lado", han servido de pista para que el organismo de cuenca pudiera determinar el origen del episodio contaminante.

El río Güeña es uno de los cauces donde los salmónidos, especie emblemática de la región, sufren una regresión que los ecologistas vinculan a múltiples factores. Uno de ellos, señalan, es precisamente la contaminación por vertidos.

Vertidos "demasiado habituales"

"Deberían evitarse este tipo de actuaciones que contribuyen a reforzar su declive", advierte la organización, que también reclama al Ayuntamiento de Cangas de Onís que tome medidas para impedir nuevas incidencias similares.

El abastecimiento y el saneamiento de las aguas son competencia municipal, recuerda la Coordinadora. En Cangas de Onís existe un colector que conduce las aguas residuales hasta la depuradora de Ricao, pero los episodios de vertidos al río, según la asociación ecologista, resultan "demasiado habituales en los cauces asturianos".

"Permisividad" de la Administración

A juicio de los denunciantes, esa recurrencia responde a la permisividad con el mal funcionamiento de muchas instalaciones depuradoras o con vertidos autorizados a empresas que, sin embargo, emiten en condiciones de calidad peores de las permitidas. La dificultad para detectar esos incumplimientos en el momento exacto en que se producen agrava el problema.

Los episodios contaminantes se acumulan, en palabras de la Coordinadora, en una "lista interminable" que se extiende por los diferentes ríos asturianos. La organización asegura que, pese a los anuncios periódicos sobre la desaparición de esa lacra, el paso del tiempo no ha hecho más que consolidar una frecuencia que califica de excesiva.

Frenar la contaminación

El impacto, añade la Coordinadora, recae sobre los escasos peces que aún habitan esos cauces, ya debilitados por las "malas condiciones del agua, a las que se unen la escasez del caudal y el aumento de la temperatura".

Los ecologistas confían ahora en que las administraciones competentes tomen las muestras adecuadas y pongan en marcha "actuaciones claras, contundentes y efectivas" para frenar la contaminación.

Un "considerable retraso"

La depuración de las aguas residuales, tanto urbanas como industriales, acumula según la organización un "considerable retraso", con miles de personas cuyas emisiones se vierten sin pasar por ningún tipo de tratamiento, bien por inexistencia de depuradora, bien por el mal funcionamiento o el dimensionamiento insuficiente de las existentes.

Esa realidad, concluye la Coordinadora, evidencia que las administraciones son "incapaces de frenar los vertidos a los ríos", una situación que hace rozar "lo muy preocupante" en cuanto a incumplimientos ambientales continuos en Asturias.

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