Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El drama de la vivienda azota Llanes: Samuel Gomes, el bibliotecario que encontró trabajo pero solo halló techo para dos meses

La proliferación de pisos turísticos reduce drásticamente la oferta para residentes habituales en la capital del concejo y Posada: "Hace año y medio que no me entra ni una vivienda en alquiler para todo el año", clama el propietario de una inmobiliaria

Samuel Gomes Álvarez en el puerto deportivo de Llanes.

Samuel Gomes Álvarez en el puerto deportivo de Llanes. / Ramón Díaz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ramón Díaz

Ramón Díaz

Llanes

Samuel Gomes ya tenía contrato en el Ayuntamiento de Llanes. Le faltaba solo un detalle, pero no menor: un techo donde vivir. Este bibliotecario ovetense, que comenzó como tal en Llanes el lunes pasado, ha dedicado semanas a buscar casa en la capital del concejo, Posada y otros pueblos del concejo: inmobiliarias, anuncios por palabras, redes sociales… Y solo ha encontrado una solución provisional: "Lo único que he podido conseguir ha sido alquiler para dos meses, mayo y junio". Pasado ese plazo, si nada cambia, le tocará plantearse el viaje entre Oviedo y Llanes, ida y vuelta: 200 kilómetros diarios.

Su historia no es un caso aislado. Es la fotografía de un fenómeno que los datos oficiales ya han puesto negro sobre blanco y que han llevado a que tanto la villa de Llanes como la localidad de Posada hayan sido declaradas zonas de mercado residencial tensionado por la Consejería de Vivienda. La declaración, respaldada por informes que han manejado fuentes como el INE, SADEI y el Catastro, constata lo que los vecinos y los agentes inmobiliarios vienen denunciando desde hace años: el precio de la vivienda se ha disparado muy por encima del IPC, y la oferta para residentes habituales, para trabajadores foráneos y para jóvenes que aspiran a emanciparse se ha reducido a la mínima expresión.

Un diagnóstico concluyente

El diagnóstico para Llanes es concluyente. El precio medio de compraventa por metro cuadrado alcanzó los 2.338 euros en 2024, un crecimiento acumulado del 43,61% entre 2020 y ese año, lo que supera en 23,7 puntos porcentuales la subida del IPC en Asturias. En Posada, el fenómeno es aún más explosivo: el precio por metro cuadrado pasó de 1.040 euros en 2019 a 1.907 en 2024, un incremento del 83,37%, 63 puntos por encima de la inflación autonómica. De tal modo que ambos núcleos cumplen con los criterios legales para ser considerados zonas tensionadas, aunque por distintas vías: Llanes cumple el criterio de carga hipotecaria y el de crecimiento del precio de compra, mientras que Posada lo hace por el incremento tanto en compra como en alquiler.

José Ramón Campillo junto al escaparate de la sede de su inmobiliaria, en Llanes.

José Ramón Campillo junto al escaparate de la sede de su inmobiliaria, en Llanes. / Ramón Díaz

Pero el problema, como relata Samuel Gomes, no es solo el precio. Es la propia existencia de vivienda en alquiler anual. José Ramón Campillo, propietario de una de las inmobiliarias más veteranas de Llanes, la que lleva su apellido es taxativo: "Hace año y medio que no me entra ni una vivienda en alquiler para todo el año. No hay".

Oferta inexistente

El testimonio de este profesional del sector desnuda la paradoja del mercado local: mientras abundan los pisos turísticos1.143 viviendas turísticas censadas en mayo de 2025, un 48% más que en 2020–, la oferta para quienes necesitan un hogar estable es prácticamente inexistente. Los alquileres que aún aparecen se concentran en el periodo lectivo, de septiembre a junio, dirigidos a docentes, principalmente. "Porque en julio y agosto, incluso algunos que no tienen licencia turística, lo alquilan por semanas o quincenas para embolsarse 6.000 o 7.000 euros", explica Gomes.

El resultado es un mercado dual y excluyente. Por un lado, el alquiler vacacional de verano, que puede llegar a suponer más de 3.000 euros por un apartamento de una habitación. Por otro, el alquiler para todo el año, que directamente no aparece. Entre medias, muchos propietarios que, según Campillo, prefieren mantener sus viviendas vacías antes que arriesgarse a un inquilino conflictivo.

"Cuanta más intervención, peor"

"Hay mucha gente que no quiere alquilar pisos, pero no los quiere ni para el vacacional ni para todo el año, porque saben que si el inquilino deja de pagar, para cuando le quieras echar, igual pasa un año, año y medio… y muchas veces encuentran el piso desguazado, y como los causantes no tienen solvencia o nada a su nombre… ¿Quién paga desperfectos al propietario?

Campillo lo tiene muy claro: "Cuanto más intervengan en el mercado, peor; más contraproducente y más efectos que no prevé la norma. Por pasiva: "Si a un propietario que tiene varios pisos, le garantizan que si el inquilino le deja de pagar, al mes siguiente lo puede echar, y que si hay desperfectos, se le pagan y la justicia responde rápidamente, habrá muchos más pisos en alquiler para todo el año".

El miedo de los propietarios

El diagnóstico oficial cuantifica ese miedo de los propietarios del que habla Campillo: según el informe encargado por el Gobierno del Principado que avaló la declaración de zona tensionada, en 2021 había 3.098 viviendas vacías en el concejo, fuera del mercado del alquiler, el 19% del parque residencial.

La declaración de zona tensionada permite a las administraciones adoptar medidas para contener los precios, como la limitación de las rentas en los grandes tenedores o la ampliación de los contratos. Sin embargo, ni Samuel Gomes ni José Ramón Campillo albergan grandes expectativas. El primero cree que puede servir "en parte, pero no del todo", y apunta a la falta de seguridad jurídica como freno de fondo.

Protección frente a los impagos

El segundo es más directo e insiste en su idea: "Si a un propietario le das una garantía jurídica de que al primer problema recupera el piso en perfecto estado, estoy convencido de que mucha más gente sacaría sus viviendas al mercado". A su juicio, la solución pasa por dos vías: o se garantiza al propietario una respuesta judicial rápida y una protección efectiva frente a los impagos, o se construye vivienda pública de alquiler a precios razonables. "Llevamos años sin hacer promoción pública en Llanes", remata.

Mientras tanto, Gomes se agarra a la esperanza de que algún usuario, quizá algún docente, abandone el piso en junio y le abra una puerta. Pero reconoce no lo tiene fácil: "Lo veo complicadísimo. Tal vez en septiembre…"

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents