Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Una popular sidrería de Gijón se lleva el campanu de Asturias en una subasta privada: "Estoy muy satisfecho con la cifra"

El primer salmón del Sella, un ejemplar macho de 6,2 kilos, fue subastado en un evento que recupera la tradición en Cangas de Onís, tras la cancelación de la puja oficial hace unos días

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

María Terente Nicieza

Cangas de Onís

La subasta privada del campanu del Sella devolvió este jueves un encuentro que se había convertido en tradición en Cangas de Onís y que este año estuvo a punto de no celebrarse por la tardanza en capturar al primer salmón de la temporada. En esta ocasión, la puja acabó con triunfo gijonés. El restaurante El Llavianu se hizo con el primer salmón de Asturias por 9.400 euros en la subasta, celebrada en la Finca Villa María, en una recta final disputada con el Grupo El Campanu, organizador de una cita que tomó el relevo de la subasta tradicional organizada por el Ayuntamiento y la asociación de pescadores El Esmerillón, cancelada hace unos días.

Ambiente

Ya desde las 18:00 horas había movimiento en la Finca Villa María, donde hosteleros y curiosos aguardaban a la sombra el comienzo del acto en una tarde calurosa amenizada por dos gaiteras. A las 19:00 horas, Iván Alonso Peñayos acercó el campanu a la zona de subasta, precedido por las músicas, en una entrada con aire ceremonial que reforzó la voluntad de mantener viva una tradición que este año se había quedado sin escaparate oficial.

Ángel Lueje, encargado una vez más de poner voz de la subasta, abrió la ceremonia con un recuerdo al compromiso de los pescadores de ribera con la conservación del salmón. Antes del inicio de la puja, también Iván Alonso insistió en la idea que ya había expresado tras la captura: que echar a tierra el campanu depende de la suerte y que para él el valor principal estaba en la captura, por encima de la parte económica.

La puja

En la subasta participaron trece establecimientos y firmas llegados de distintos puntos de Asturias: El Llavianu, La Huertona, Peña Mea, La Joguera, Hotel Pelayo, Vega Redonda, La Marivuelta, La Campana, Astur Casas Rurales, Hotel Arniciu, Grupo El Campanu, Grupo Aspasia Formación y Llagar de Colloto. Después de sonar el himno de Asturias interpretado por las dos gaiteras, Ángel Lueje fue llamando a los trece pujadores, que ocuparon sus asientos antes de que arrancara la subasta con un precio de salida de 1.500 euros.

La puja avanzó sin brusquedades en su primer tramo, pero a partir de los 8.300 euros fue ganando intensidad hasta quedar reducida a un pulso entre El Llavianu de Gijón y el Grupo El Campanu de Cangas de Onís. El remate llegó finalmente en 9.400 euros, 2.000 menos que el año pasado. Javier González, representante del establecimiento ganador, resumió así el momento del desenlace: "Pensé desde que empecé a trabajar en hostelería, que alguna vez compraría el campanu, y mira, es hoy".

Tradición

La convocatoria privada partió del Grupo El Campanu tras la suspensión de la subasta tradicional del Puente Romano, anunciada días antes por el Ayuntamiento y El Esmerillón. Adrián Mori, uno de los impulsores del acto, defendió la decisión con un argumento muy claro: "Tenemos el mejor sitio del Oriente, y por no perder la tradición decidí encargarme y organizar la subasta. Llamé a mi padre (José Manuel Mori, 'El Marqués') y me dijo que lo hiciera".

El organizador abundó además en la idea de que el pez merecía una salida pública pese al cambio de formato. "El salmón ya está muerto, hubiera sido una pena que el campanu del Sella no tuviera una subasta", afirmó. El pescador Iván Alonso, que este lunes capturó en Villanueva el campanu, un ejemplar macho de 6,2 kilos y 82 centímetros, se mostró "muy satisfecho con la cifra" alcanzada en la puja. La pieza fue reconocida además al término del acto con la entrega de una placa por parte de Antón Caldevilla, presidente de El Esmerillón.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents