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Los gravísimos incendios del año pasado en los Picos de Europa se debieron a "falta de gestión y prevención", según vecinos y propietarios afectados

ASAPE reclama desbroces continuos, quemas controladas, impulso de la ganadería de montaña y la exclusión de 20 pueblos de la zona protegida

El refugio de Collado Jermoso, en el macizo central de los Picos de Europa, fue desalojado el verano pasado por la cercanía de las llamas.

El refugio de Collado Jermoso, en el macizo central de los Picos de Europa, fue desalojado el verano pasado por la cercanía de las llamas. / LNE

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Ramón Díaz

Ramón Díaz

Cangas de Onís

Los gravísimos incendios que asolaron el verano pasado buena parte del parque nacional de los Picos de Europa se debieron a "un modelo de gestión que hace aguas por todas partes". Es el sentir de los integrantes de la Asociación de Propietarios y Afectados por el Parque Nacional de Picos de Europa (ASAPE), tal y como manifestó su presidente, Belarmino Posada, durante la última sesión del patronato del espacio protegido.

La "falta de gestión de la vegetación" fue una de las causas de que las llamas arrasaran casi 3.000 hectáreas del parque nacional en agosto de 2025, según ASAPE. Para evitar que ocurran nuevamente tragedias ambientales como aquella, el colectivo reclama "desbroces continuos", autorizaciones para "quemas controladas", el impulso de la ganadería de montaña con una mayor presencia de "reciella" (ganado menor, ovejas y cabras), y "devolver a los pueblos su capacidad de gestionar la tierra, lo que exige excluir pueblos y propiedades del parque nacional", según la asociación.

"Falta de prevención"

ASAPE sostiene que entre las causas que favorecen los incendios en el Parque destacan: la rigidez normativa, la falta de prevención y la ausencia de coordinación entre administraciones. También la acumulación de matorrales por la prohibición de usos tradicionales –como las quemas controladas– y la pérdida de ganadería extensiva, así como el abandono del monte, porque "la naturaleza no se protege abandonándola a su suerte".

Finalmente, la asociación apunta también como causa de las graves consecuencias de aquellos incendios la falta de planes de prevención por parte del Estado y las comunidades autónomas. La ausencia de estas medidas trae como consecuencias, entre otras "evacuaciones de emergencia", "inseguridad para pueblos enteros" y "riesgo de legar un ‘paisaje arrasado’ a las futuras generaciones".

"Situación de emergencia compleja"

La contestación de la Administración, a juicio de los afectados, es "difusa", al imitarse a señalar, tal y como ocurrió en la reunión del patronato, que lo ocurrido el verano pasado fue una "situación de emergencia compleja", por el elevado número de grandes incendios, y que las quemas controladas deben solicitarse para su posterior valoración y, en su caso, autorización.

En aquel encuentro intervino también la representante de los propietarios asturianos en el Parque, Jéssica López, de la Asociación de Vecinos de Sotres (Cabrales), quien destacó que la drástica reducción de la ganadería extensiva ha provocado la extensión del matorral, lo que favorece los incendios. Otras quejas que se apuntaron ya en la reunión del patronato figuran también que se han dejado de hacer y programar las guardias de incendios, que antes se realizaban, dentro del parque nacional.

"Aquí el Parque no procede"

ASAPE exigió y consiguió que se incluyera en el acta de la sesión una petición que va más allá de los incendios: que los 20 pueblos incluidos en el parque nacional de los Picos de Europa –en especial los de los municipios leoneses de Sajambre y Valdeón– sean excluidos de la figura protegida. "Un parque nacional tiene que estar ubicado donde procede, y aquí no procede", sentencia la asociación.

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