Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El Museo del Oriente saca a la luz un tesoro de la cinematografía asturiana

La instalación acogió la proyección de películas domésticas de la familia de Valentín Díaz de la Vega, un indiano de Belmonte

Un momento de la proyección

Un momento de la proyección / Cedida a LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

María Terente Nicieza

Llanes

El Museo del Oriente de Asturias acogió ayer, dentro de la programación de la Muestra Intercultural de Cine, Educación y Archivo de Llanes (MELLA), la proyección de varias películas domésticas de la familia de Valentín Díaz de la Vega, un fondo privado que dejó de ser un recuerdo encerrado en una maleta para adquirir el valor de documento histórico y sociológico sobre la vida cotidiana del Oriente asturiano. La sesión, organizada en colaboración con la Asociación HALLA, consolidó además una sección que el certamen había estrenado el año pasado en el Casino de Llanes con materiales procedentes de otra familia.

Imágenes cotidianas

No son grandes acontecimientos los que aparecen en esas cintas, sino escenas menudas, fragmentos de viajes, estampas rurales y momentos familiares que, vistos hoy, adquirieren una dimensión mayor. José Luis Villaverde, presidente del Museo Etnográfico del Oriente de Asturias, destacó que se trata de "un cine que tiene mucho interés, con cosas de la familia que ya no existen, con costumbres, bailes o también de indianos en nuestro caso".

El rastro indiano

Villaverde situó el origen de este patrimonio en la tradición visual impulsada por los indianos en Llanes, primero a través de la fotografía y más tarde con la llegada de las filmadoras que algunos trajeron de América. "Cuando empezaron a venir los indianos, traían sus filmadoras", explicó el responsable del museo, que vinculó así estas películas con una temprana cultura de la imagen asentada en la comarca.

Rescate y conservación

Buena parte de ese legado llegó hasta el presente gracias al trabajo de recuperación realizado por José Antonio Anca, que rescató la mayoría de las películas que iban apareciendo en donaciones y en casas vacías. Esos materiales, según explicó Villaverde, fueron digitalizados y depositados en la Filmoteca Nacional para garantizar su conservación, al tratarse de soportes especialmente frágiles e inflamables.

Un fondo por estudiar

La figura central de la proyección fue Valentín Díaz de la Vega, un indiano de Belmonte nacido en 1893 y fallecido en 1971, cuyos herederos donaron una maleta con fotos, postales y varias películas. "Y estas películas son las que ahora salen a la luz", señala Villaverde sobre un conjunto de cinco cintas con una duración total de algo más de una hora.

En la sesión se proyectaron varias de esas piezas, pero la idea, según avanzó el presidente del museo, es seguir analizando su contenido y programar nuevas exhibiciones. Estas películas mudas muestran escenas "de lo más variopinto", desde "un trozo de Nueva York" o "la hacienda de México" hasta "unos camiones recogiendo caña de azúcar" o "unas aldeanas en Piñeres", materiales que la instalación considera “muy museísticos", por lo que se proponen continuar investigando, para ir desgranando fechas, personajes y contextos en futuras ediciones.

Villaverde insistió en que esta línea de trabajo no tiene carácter puntual, sino vocación de permanencia. "Pretendemos darle estabilidad a esta sección, ya en el museo", afirmó, al reivindicar unas películas "que tienen aparentemente escasa importancia, pero un alto valor antropológico, etnográfico y museístico".

Tracking Pixel Contents