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Reencuentro de leyendas en el Sella: "El que puede todavía subirse a una piragua, lo intenta"

La Asociación de Veteranos del Piragüismo del Principado de Asturias celebra en Cangas de Onís una jornada de descenso, amistad y recuerdos compartidos

Los asistentes al III encuentro Sella de la asociación de veteranos del piragüismo

Los asistentes al III encuentro Sella de la asociación de veteranos del piragüismo / M. T. N.

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María Terente Nicieza

Cangas de Onís

Hay reencuentros que no necesitan demasiadas excusas. Basta una pala, una piragua y el rumor del Sella para que vuelvan los nombres, las carreras, los viajes y las historias guardadas durante décadas. Treinta y cinco veteranos del piragüismo asturiano se reunieron este miércoles en Cangas de Onís para celebrar el III Encuentro Sella de una asociación que nació, sobre todo, "para no olvidar".

La Asociación de Veteranos de Piragüismo del Principado de Asturias reúne a antiguos palistas de toda la región, con especial presencia de Avilés, donde se creó hace cinco años. Sus 68 socios pertenecen a distintas generaciones, desde quienes comenzaron en los años cincuenta hasta deportistas de etapas más recientes. Les une la competición, pero también una amistad construida entre entrenamientos, desplazamientos y horas de río.

"El objetivo de la asociación es no perder el contacto", explica su fundador, Carlos Cotera Serrano. En esos reencuentros aparece, además, el paso del tiempo: "Nos encontramos gente que hacía a lo mejor 40 o 45 años que no nos veíamos", explica Cotera. A pesar del tiempo transcurrido, la intensidad de aquellos momentos compartidos hace que los recuerdos atesorados tengan un lugar especial en su memoria. Estos encuentros son el cauce para devolverlos al presente.

Un tramo de vida

El programa de este miércoles tuvo forma de descenso, pero fue mucho más que una actividad deportiva. Las piraguas partieron de Les Roces rumbo a Arriondas, en un tramo de río que devuelve a muchos de los participantes a un territorio conocido desde la juventud. "Nos reunimos un par de veces al año, comemos y bajamos algún río", señala Cotera, que destaca el tirón de la cita en El Sella: "No siempre vienen todos, pero cuando toca el Sella, se nota". El paso del tiempo puede que les obligue a negociar con las rodillas y la espalda, pero no con la afición. "El que puede todavía subirse a una piragua, lo intenta", añade Cotera con media sonrisa.

III encuentro Sella

III encuentro Sella / Cedida

Después de la bajada, el grupo hizo parada para tomar algo en Llueves, junto a la ermita de Santo Toribio. Aprovecharon para acercarse al enclave vinculado a la tradición que sitúa en ese paraje la muerte del rey Favila a manos de un oso: "Intentamos que haya una parte cultural también”, explica Cotero. La jornada concluyó alrededor de la mesa, con una comida de hermandad en Vega Redonda, en Cangas de Onís, donde recordaron anécdotas pasadas y crearon nuevas.

Entre los asistentes había nombres olímpicos como Herminio Menéndez y José Seguín, además de veteranos de distintas localidades asturianas y leonesas. El encuentro reunió así trayectorias que forman parte de la historia del piragüismo, un deporte que en el oriente encuentra en el Sella mucho más que un cauce.

El reconocimiento de la pala

La asociación reserva su acto más especial para septiembre: "Nuestro evento principal, es la Pala de Oro", destaca Cotero. El reconocimiento premia cada año a un veterano que haya representado a Asturias dentro y fuera de sus fronteras, como una manera de agradecer una vida vinculada al deporte.

Manuel Busto, once veces campeón del mundo, fue el primer distinguido; después recibieron el reconocimiento Herminio Menéndez y José Seguín. La próxima Pala de Oro será para María Luisa Álvarez, “Luisa”, de Los Gorilas.

El Sella volvió así a reunir este miércoles a quienes lo recorrieron en otros tiempos con dorsales, ambición y cronómetro. En esta ocasión, no se trataba de ganar una competición, sino de recuperar una conversación interrumpida, volver a remar juntos y comprobar que lo mejor de los buenos recuerdos es volver a compartirlos.

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