Lué se mueve para salvar su iglesia: “Se puede caer en cualquier momento”
El mercadillo solidario realizado en Colunga reúne apoyos para afrontar los daños más urgentes del templo

Paula Ituiño y Jaime Gil en la iglesia de San Vicente de los Prados / Cedida
María Terente Nicieza
En Lué las casas se suceden a ambos lados de la carretera, en un pueblo largo, sin plaza que ordene la convivencia. En el centro está la iglesia de San Vicente de los Prados. Ha sido durante generaciones el lugar de las bodas, las comuniones, las despedidas y las conversaciones a la salida de los actos. También, sencillamente, el punto que daba al pueblo una referencia común. Ahora permanece cerrada por riesgo de colapso y un grupo de vecinos trata de evitar que esa pieza de la vida colectiva se pierda.
El proyecto se llama Levanta Lué y tiene en Paula Ituiño y Jaime Gil a dos de sus impulsores. Desde el viernes 25 y hasta este lunes 27 de julio organizaron un mercadillo solidario en la Plaza de Abastos de Colunga, con ropa, joyas, libros y artesanía donados desde Asturias y Madrid. Toda la recaudación se destina a la rehabilitación del edificio. En palabras de Ituiño, el mercadillo "ha sido todo un éxito". Aseguran que han pasado muchos vecinos por la plaza de abastos de Colunga y explica que “gente que venía a comprar incluso traía luego cosas al mercadillo para venderlas".

Mercadillo solidario en la Plaza de Abastos de Colunga / M. T. N.
Un lugar compartido
Ituiño, cuyos padres construyeron hace unos años una casa en Lué, comenzó a interesarse por el estado del templo tras conocer el problema a través de los vecinos. "no hay otro lugar de reunión. Lo único que tiene el pueblo es la iglesia", resume. La frase sitúa el sentido de una iniciativa que rebasa la conservación de un inmueble: se trata de mantener un espacio de relación en una parroquia pequeña.
El deterioro no es una advertencia abstracta. La iglesia fue abriéndose cada vez menos, primero para celebraciones esporádicas y funerales, hasta que el Ayuntamiento vetó hace más de medio año cualquier uso por razones de seguridad. Las grietas de las bóvedas constituyen el problema más serio, aunque no el único. "La iglesia se puede llegar a caer en cualquier momento si no hacemos algún tipo de reparación", explica Ituiño.
Contra el tiempo
Los promotores trabajan ahora con varios arquitectos para actualizar el proyecto técnico y solicitar presupuestos. El documento previo tiene ya varios años y el deterioro ha avanzado; además, la actualización será necesaria para tramitar licencias. La intervención deberá ejecutarse por fases: primero los arcos que presentan peligro y, previsiblemente, la cubierta; después llegarían paredes y otros elementos.
"Cuanto más lo retrasamos, la humedad y la lluvia de Asturias empeoran la situación", señala Gil. La intención es iniciar hacia octubre las obras más urgentes, para lo que valoran emplear lo recaudado, o incluso recurrir a financiación mediante crédito. "La reparación completa de la iglesia, para que quede perfecta, la tenemos que dividir en fases", añade.
La primera etapa exige mano de obra profesional. Más adelante, una vez asegurada la cubierta, el proyecto contempla campos de trabajo con voluntariado para pintar, arreglar suelos y asumir tareas de menor complejidad. El retablo, ya restaurado, y el púlpito conservado dan una idea de lo que el edificio guarda en su interior.
Dinero, ideas y contactos
Por ahora, el principal sostén es particular. La cesta de Navidad con la que arrancaron a finales de 2025, una sardinada, las donaciones en especie y el mercadillo forman parte de una cadena de iniciativas para conseguir financiación. La Diócesis de Oviedo prevé aportar una cantidad al finalizar la obra, pero no existe todavía financiación pública comprometida. La falta de declaración de Bien de Interés Cultural limita además el acceso a determinadas convocatorias.
El mercadillo aspira a ser más que una caja de ingresos. "Más allá de lo que se pueda recaudar, busca dar visibilidad al proyecto", explica Ituiño. En verano, Colunga multiplica el tránsito de gente y esa exposición puede traducirse en nuevas manos, propuestas y alianzas: "Hablando con la gente y contando el proyecto, nos dan ideas, contactos o conocen a gente que puede ayudar".
Todo el que quiera colaborar con el proyecto, puede hacerlo a título individual en el número de cuenta habilitado por la Diócesis de Oviedo. Las donaciones tienen una desgravación fiscal hasta el 80%:
IBAN ES49 3059 0004 3440 6026 9810
Titular: Diócesis de Oviedo.
Asunto nombre, apellidos y DNI.
Memoria por conservar
En Lué, la campaña no parte de cero. Existe una pequeña comisión vecinal y una memoria ligada al templo: familias que se casaron allí, que celebraron comuniones o que acudieron a despedir a los suyos. También hubo anteriores reparaciones, tras el impacto de un rayo y en los tejados laterales.
"Todas las familias, toda la gente que se ha casado allí o que se han bautizado, no quieren dejar caer ese lugar de encuentro", dice Gil. Esa es la idea que sostiene Levanta Lué: antes que recuperar unas paredes, conservar un punto de reunión para que un pueblo sin plaza no se quede también sin su centro.
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