Angustioso rescate en una cueva de Llanes que da al mar de una mujer que se rompió un tobillo
Los tres acompañantes de la herida, ilesos, permanecieron junto a ella mientras llegaban los equipos de rescate

SEPA

Cuatro personas pasaron este viernes momentos angustiosos en la cueva de Cobijeru, en la playa del mismo nombre, en Buelna (Llanes), al romperse una de ellas, una mujer, un tobillo, lo que le impedía moverse. Los otros tres, aunque estaban bien y podían salir por su propio pie, se quedaron acompañándola y llamaron al 112 Asturias.

El rescate de la mujer accidentada en la cueva de Cobijeru. / SAPLA
Los afectados estaban al final de la cueva, cerca de la salida al mar. Esa zona presenta piedras muy resbaladizas, por lo que había peligro de nuevos percances. Aunque el agua no estaba cerca, alguna ola fuerte llegó a salpicarles, por lo que tenían miedo a que subiera la marea y el agua cubriera la gruta o los arrastrase. Era un miedo infundado, puesto que la cueva solo se llena de agua en situaciones de grandes marejadas invernales.
Evacuación al Musel
El aviso de los afectados movilizó a bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) y a efectivos de la Guardia Civil, de Salvamento Marítimo y del Servicio de Asistencia Médica Urgente (SAMU). Además, se informó al Plan de Salvamento en Playas del Principado de Asturias (SAPLA). Con la ayuda de una camilla, consiguieron rescatar a la herida, que fue evacuada al Musel a bordo del helicóptero de Salvamento Marítimo, Helimer.

El rescate en la cueva de Cobijeru / SEPA
El 112 recibió el aviso a las 13:35 horas. Los acompañantes de la contusionada indicaron que posiblemente se había fracturado un tobillo que estaba dentro de la cueva, junto a la salida al mar, y que no podía regresar a la entrada. Entre todos los integrantes de los equipos de rescate portearon a la afectada fuera de la cueva. Los bomberos finalizaron la intervención a las 15:56 horas.
Monumento natural
La cueva de Cobijeru es monumento natural y uno de los parajes más visitados de la comarca oriental. La playa en la que se enclava, de la que toma su nombre, es una cala interior, sin salida abierta al mar. La cueva comunica el litoral a nivel marino con la zona interior más alta a través de una galería.

El rescate de la mujer accidentada en la cueva de Cobijeru. / SEPA
La playa tiene forma casi semicircular con un espacio aproximado de 50 metros de longitud por 30 metros de anchura. Está asentada en el fondo de una dolina y está cerrada al mar por el acantilado. El mar entra y sale de ella a través de grietas talladas en la roca. Cuando sube la marea y lo hace con fuerza, sorprende el sonido de la mar pasando entre la piedra.
Un poco más al Norte, se encuentra el más famoso de sus bufones. En esa dirección Cobijeru está separada de la línea de costa por un resalte rocoso que tiene forma de arco de piedra y que es conocido por el nombre de "el salto del caballo".
Suscríbete para seguir leyendo
- Conmoción en Oviedo: una mujer, herida muy grave al ser atropellada por un tren tras acercarse demasiado a las vías
- La multas de 1.000 euros que van a recibir en el buzón miles de conductores tras lo ocurrido en 2025: sanciones firmes con pérdida de puntos
- La Guardia Civil extrema la vigilancia en carretera tras la la bajada de velocidad obligatoria a 80 kilómetros por hora: multas de hasta 200 euros
- El bar asturiano ubicado a más de 1.130 metros de altitud, con vistas a los lagos de Covadonga, que recomienda la mujer de Santiago Abascal: 'Vais a salir redondos
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el potente cepillo alisador más barato del mercado: con revestimiento de cerámica
- Mari Luz Álvarez, vecina de Tacones: 'El pueblo ya no es tan tranquilo como antes pero aun así no lo cambio por la ciudad
- Multado con 700 euros un conductor que viajaba a la velocidad adecuada pero se cruzó con la nueva campaña de vigilancia julio: la Guardia Civil extrema la vigilancia
- Rocambolesca trifulca en Gijón: un perro orina un puesto de ropa del Muro y tiene que intervenir la Policía para calmar al tendero