Sinfónica de proximidad y maravilla: San Salvador de Celoriu acoge el estreno del ciclo OSPA de cerca
Un deslumbrante recital con el chelista Willard Carter y la dirección de Josep Gil

El violonchelista Willard Carter, ayer, durante su concierto con la OSPA en el monasterio de San Salvador de Celoriu, bajo la dirección de Josep Gil, a la derecha. |

El retorno estival de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) trajo ayer un concierto excepcional en un escenario poco habitual como fue la iglesia del monasterio de San Salvador de Celoriu.
Bajo la acertada e impetuosa batuta del maestro Josep Gil, quien supo conducir a la sinfónica asturiana para proyectar una interpretación repleta de virtuosismo y sonoridad plena, la iglesia se llenó en su totalidad, quedando más de cien personas fuera por haberse completado el aforo del recinto en el estreno del ciclo "OSPA de cerca" con el que la orquesta viajará por todo el territorio asturiano.
El inicio del programa con el Concierto para violonchelo en mi menor, Op. 85 de Edward Elgar, contó con el joven virtuoso Willard Carter en el papel de solista. El británico ya fue galardonado en 2022 en el 23º Concurso Internacional de Violonchelo de Llanes, y ha vuelto a confirmar su magnífica proyección internacional interpretativa. El chelista logró establecer un diálogo fluido e íntimo con la orquesta, con una ejecución repleta de sutilezas tanto interpretativas como estilísticas, que enriquecieron la partitura.
La acústica de la iglesia de San Salvador de Celoriu ayudó a proyectar y potenciar los tuttis de orquesta, con la reverberación justa para no emborronar la nitidez melódica. Tras un segundo movimiento impregnado de un lírico romanticismo, Carter abordó el tercero con un viraje hacia el dramatismo y la plenitud sonora, manteniendo sin embargo el tono afectivo que vertebra la obra. Tras su interpretación, y dado lo prolongado de la ovación del público, que obligó a saludar al artista hasta en cuatro ocasiones, el intérprete ofreció una pequeña y excepcional propina con la Suite Nº1 para chelo de Bach.
Esperado retorno
Con la segunda pieza del concierto, la S infonía Nº4 en La Mayor Op. 90 de Felix Mendelssohn, la OSPA desató una viva explosión de jovialidad y vigor orquestal. El paso de la formación por Celoriu se traduce en un nuevo triunfo artístico para la orquesta tras su reestructuración interna, ofreciendo además de un programa de calidad, una gran solvencia y adaptabilidad interpretativa, que pone de manifiesto un esperado retorno de la formación asturiana con un nivel de excelencia indiscutible.
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