Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Doce playas del oriente de Asturias, en riesgo de desaparecer por el cambio climático

Un informe alerta del peligro de retroceso e inundaciones que corren el estuario del Sella, un arenal del concejo de Ribadesella, otro de Ribadedeva y diez de Llanes

Doce playas del oriente de Asturias, en riesgo de desaparecer por el cambio climático

A.D.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ramón Díaz

Ramón Díaz

Llanes

Doce playas del oriente de Asturias figuran en la lista de arenales mayor riesgo de retroceso y alta recurrencia de inundaciones por el impacto del cambio climático, y están por ello en riesgo de desaparición en las próximas décadas. Así lo recoge el informe de la ONG Greenpeace, titulado "Destrucción a toda costa 2025: impactos del urbanismo y el cambio climático en el litoral", que alerta de cómo la falta de medidas para mitigar el calentamiento global puede suponer la desaparición de numerosas playas en toda Asturias, ya que es "la provincia española con más riesgo de inundación de su franja costera".

Greenpeace apunta en el informe que las zonas bajas son más vulnerables a las inundaciones, que serán más graves debido a la combinación de la subida del nivel del mar y el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, que además incrementarán la erosión costera.

Aumento del nivel del mar

El valor medio de aumento del nivel del mar previsto en la costa asturiana para un escenario moderado de reducción de emisiones es de 24 centímetros por encima del nivel actual en 2050. Con esa proyección, todos los arenales del oriente de Asturias son vulnerables a la inundación, destacando doce de ellas por la extensión máxima potencial del evento. En el concejo de Ribadesella, la playa de Vega; en el de Llanes las de San Antoniu, San Antolín (Beón), Torimbia, El Sablón, Puertu Chicu, Toró, Ballota, Buelna, Cebías y La Acacia; y en el de Ribadedeva, la de Mendía.

Playa de San Antolín (Beón) en Naves de Llanes.

Playa de San Antolín (Beón) en Naves de Llanes. / Ramón Díaz

En cuanto a los estuarios, la subida del nivel del mar derivada del cambio climático alterará de forma significativa todos los de la región, afectando a su equilibrio sedimentario y a su morfología. Uno de los estudios asturianos con mayor riesgo de inundación por eventos extremos es el del Sella, en Ribadesella.

Temperatura del mar

En cifras totales, entre los concejos con riesgo de inundación con mayor área máxima inundada figura Ribadesella (de 200 a 300 hectáreas), a la par con Soto del Barco y únicamente por detrás de Villaviciosa y Castropol. La playa de Vega figura entre las de mayor retroceso estimado (entre 15 y 20 metros) por acción de la subida del nivel del mar y el efecto de eventos extremos. Figura en el nivel de "muy alta recurrencia" (inundaciones como mínimo cada cinco años).

En el escenario descrito (reducción de emisiones moderada) se espera que la temperatura media del mar ascienda en la costa asturiana en torno a 1 o 1,5ºC. Según relata Greenpeace, en julio de 2024 se superó un récord histórico con una temperatura de 24,75ºC en El Musel. A falta de revisar las últimas mediciones, existe la posibilidad de que este verano se haya superado esa cifra.

Acciones "urgentes y ambiciosas"

La organización conservacionista propone acciones "urgentes y ambiciosas" para minimizar los efectos de la crisis climática. "El futuro del planeta pasa por proteger la biodiversidad y diseñar un nuevo sistema energético en el que se reemplacen definitivamente los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas) y el uranio por energías renovables", apunta Greenpeace, que aboga por "proteger, restaurar y renaturalizar la costa".

En este sentido, juzga "imprescindible" preservar los escasos tramos de costa virgen que aún existen, con especial atención a los humedales, playas y dunas que actúan como barreras protectoras. Defiende restaurar tramos de costa, abandonar estructuras obsoletas y abordar la regeneración artificial de las playas. Propugna, asimismo, la deconstrucción de infraestructuras existentes, recuperar el dominio público marítimo terrestre y paralizar los proyectos urbanísticos en tramitación.

Viviendas turísticas

Greenpeace dedica un apartado del informe al "aumento de la presión turística en el Norte. "En Asturias el número de viviendas turísticas se ha incrementado desde menos de 2.000 plazas en el año 2013 a casi 30.000 plazas en 2024. El incremento más significativo se ha dado desde 2020. Suponen casi el 2% del total de las viviendas y se concentran especialmente en las zonas de costa. Entre las localidades más saturadas señala a Llanes, " que multiplica por diez su población en verano".

Según Greenpeace, la elevada afluencia de visitantes tiene "un impacto negativo en los entornos naturales" asturianos. Pone como ejemplo la ribera del Sella y el Descenso internacional en piragua, celebrado el pasado día 8, que "atrae a miles de personas cada verano afectando a todo el ecosistema del río por el excesivo paso de personas, pisadas, alteración del cauce y residuos, unos impactos que han sido denunciados por vecinos y asociaciones", recoge el informe.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents