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Pediatra

Pongamos que hablo del hospital

Pongamos que soy de Cavandi, El Mazo o Merodio. Y que escuche en la televisión que los de Peñamellera podemos ir al Hospital de Torrelavega, porque unos políticos muy importantes firmaron un acuerdo para velar por nuestra salud.

Pongamos que hace tres días me caí de forma accidental (un traspiés tonto en realidad), y como mis huesos tienen ya unos cuantos años me rompí dos del brazo derecho.

Lo cierto es que a mi hijo le resulta más cómodo ir al hospital de Cantabria. Y si unos políticos tan influyentes firmaron un acuerdo y más, lo anunciaron en televisión, que duda cabe que podemos elegir.

En el hospital cántabro todo el mundo es atento y eficiente. No tardan en atenderme, diagnosticar mis fracturas y decidir que requieren tratamiento quirúrgico. Y que como no pertenezco a la comunidad autónoma, dicho tratamiento debe realizarse en el hospital de Arriondas. Que si acaso vaya ya mañana, que no me saben decir si habrá guardia 24 horas de la especialidad que preciso.

Así que paso una noche de perros, porque mi pobre brazo envejecido, semidoblado en un cabestrillo, está roto por más de un sitio. Y por la mañana me voy al Hospital de Arriondas. También aquí son atentos y diligentes. Y enseguida me dan la solución que necesito. Y podía haber sido ayer. Hubiera venido, si no fuera porque vi en la TV a unos señores muy trajeados, con pinta de mandar mucho, diciéndonos a los del Oriente que podíamos elegir.

Pongamos que soy de Lastres y voy a tener mi segundo hijo. Cuando tuve el primero, hace dos años, no había matronas en los centros de salud, aunque sus plazas estaban ya presupuestadas. Nunca supimos en realidad a qué otra cosa se dedicaba el dinero de estas plazas, pero las embarazadas pasábamos el día en el coche camino del hospital para cada control y cada duda.

Así que estoy muy contenta porque he leído en el periódico, y lo decía un señor muy serio, que ya hay matronas en Atención Primaria del área VI. Voy a pedir mi primera cita, que estoy ya de 20 semanas, y me dicen que de momento no. Que hay matronas, por fin, que bien, aunque sea con varios años de retraso. Pero que no hay sitio donde pasar la consulta, ni báscula, ni impresora, ni un plan de acción.

Me veo otras 20 semanas camino del Hospital para cualquier control, a pesar del esfuerzo de las nuevas matronas por ponerse a trabajar ya.

Pongamos que vivo en el área, y además trabajo en sanidad. Me llamo Covadonga, y esto es lo que veo cada día. Y me apetece contarles a ustedes, que una vez más los señores importantes de traje nos mintieron, o nos contaron la verdad a medias, para ponerse un galón y salir en los medios. Y que nuestra salud, les importa, y disculpen la grosería, una mierda.

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