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Emilio Serrano Quesada

Con sabor a guindas

Emilio Serrano Quesada

Primavera y versos

Un canto a Asturias con motivo del reciente Día Mundial de la Poesía

Dentro de ese encierro de la impuesta soledad en que vivimos nos visita la primavera y con su llegada se celebró ese Día mundial de la poesía que Asturias protagonizó. Fue un gran día para ofrecérselo a nuestro Paraíso Natural y me dije: Querida Asturias, te confieso que yo, al igual que la mayoría de los asturianos, estamos sumidos en un dolor, que aún no es ausencia, cargados de emociones y recuerdos, navegando por los mares de la vida, camino de ese puerto que alberga escondidos sentimientos.

Nos sumergiremos en sus aguas para sacar a la luz ese verde color de esperanza que el mundo necesita para darle felicidad, paz, trabajo y calma a nuestro futuro. Es primavera, como digo, su llegada me hizo madrugar. Vi como la puerta del amanecer se abría. Se marchaba el alba. Se acercaba el día. Fue entonces cuando dentro del silencio busqué un descanso y en mi paseo por la naturaleza de mi aldea salí al encuentro de poesía y hablé con ella.

Lo hice porque, más que nunca, quise abrazarme a su cuerpo y alma como compañera fiel de mi diario vivir. En su honor buscaba yo la llama encendida de sus luces y le ofrecí este canto: he metido la reja de mi arado en el campo que cultiva mi esperanza y he sembrado sobre el surco de su tierra la bondad de la palabra. Espero y deseo, si Dios quiere, que el agua, ese don que el cielo manda, nos dará la cosecha deseada. Puso el grano para siembra el amigo Graciano García y a él se unieron miles de firmas en busca de un logro que se alcanzó sin duda.

Servidor, desde mi juventud, es fiel amigo de la poesía. Alivio mi pensar con sus consejos que, a su vez, descubren ese equilibrio que legisla el amor de todo aquello que sale a nuestro encuentro como demostración que el poeta cuando sale a la calle entra en su casa.

Al igual que en los mandamientos religiosos la poesía tiene los suyos y en el recorrido de mi ya madura edad he tratado de respetarlos uniéndose a la oración de su doctrina, he conocido como el poeta no elude nunca hablar de un fracaso porque reforzará su próxima victoria.

Nos demuestra también que sabe afrontar responsabilidades que son en su vida sendas de tránsito que dejan la puerta abierta a la esperanza para ofrecernos sus reflexiones que se hacen meditación en ese abrazo con el amor, la felicidad, la guerra, la paz, el dolor, la lágrima o la alegría, ya que en toda su fusión de sentimientos nadie nos ha dicho aún cuánta soledad es necesaria para sentirse solo ni cuanto amor es preciso para sentirse amado.

Así las cosas, el poeta trata siempre de recuperar el sentido de la vida y escribe por la íntima necesidad de hacerlo. En verdad, se dice que no descansa nunca, incluso cuando sueña y en su despertar nos muestra sus versos secretos, de exilios internos, que buscan la luz de su libertad.

Diríamos que esa deseada libertad que se merece esta querida tierra nuestra en la seguridad que conseguirá que la belleza de su paisaje, como Paraíso Natural, goce del encanto de ser declarada capital mundial de la poesía.

Sigo mi paseo, disfruto de los múltiples verdes que me rodean, de la brisa suave que acaricia los blancos pétalos de los árboles que esperan sus frutos y en mi romanticismo me llenó de felicidad acercando mis labios a una flor y con respeto y oración pausada, le pedí un beso de amor profundo, para toda Asturias a la primavera que llegaba.

En definitiva, si tuviéramos que definir la poesía diríamos que es el lenguaje de la armonía y la inspiración allí donde el creador eleva las ideas de su alma en el ascensor de sus sentimientos para transformar el sueño de la palabra en la ilusión de la realidad.

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