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J. M. Carbajal

Don Ángel Lueje, siempre involucrado en la defensa de la Cultura

El Ayuntamiento de Cangas de Onís debería tener un reconocimiento con ese carismático “maestro de ceremonias”, asiduo en presentaciones de pregones, eventos y certámenes

Ángel Lueje Corral es, sin lugar a dudas, un referente de la Cultura en el área de influencia de la comarca de los Picos de Europa. Natural de Vega los Caseros y residente desde hace algunos años en el núcleo rural de Avalle, ambas localidades del concejo de Parres, ha dedicado gran parte de su vida a colaborar, siempre de manera desinteresada, en infinidad de eventos y glosar la figura de cantidad de personajes de toda índole. Eso sí, sin pedir nunca nada a cambio ni percibir remuneración alguna por ese cometido. 

Fundador de la Banda de Gaitas Cabrales y, con anterioridad dirigió el Coro Parroquial de San Pedro de Villanueva (Cangas de Onís) durante cuatro lustros, todo un referente en la comarca suroriental. Asimismo, organizó las Fiestas de San Pedro, en el ribereño pueblo cangués, las cuales eran el arranque de las fiestas de “prau” en la zona, pero que acabaron diluyéndose –como otras muchas- por la falta de relevo generacional para darles continuidad y continuar sacándolas adelante. 

Don Ángel, como le conocen sus antiguos alumnos y alumnas, pues, impartió docencia durante cuatro décadas en el Colegio Las Arenas, en Arenas de Cabrales, también ha estado muy involucrado en el Certamen del Queso de Cabrales, siendo un verdadero “maestro de ceremonias”, promocionando ese exquisito manjar de los Picos de Europa. En el año 2018, el Ayuntamiento de Cabrales le nombró hijo adoptivo, todo un merecido reconocimientro a su dedicación en pro del concejo cabraliego. 

Colaborador de las primeras ediciones, megáfono en mano, de la Media maratón “Ruta de la Reconquista” impulsada por el Club Cangas de Onís Atletismo, formó parte, igualmente, de la junta directiva del histórico Cánicas AC –que cumple ahora su primer centenario. Pero, además, es figura indispensable en la presentación de los pregones de las fiestas patronales de San Antoniu, el último de ellos el pasado viernes, día 10 de junio, con el vicario general Jorge Juan Fernández Sangrador como ilustre pregonero, en la céntrica plaza Camila Beceña. 

Festivales benéficos, conciertos e infinidad de actos diversos integran, digamos, el “palmarés” de Ángelín Lueje como locutor y animador de esos eventos a lo largo y ancho de la comarca. Allí donde le reclamaron, allí acudía a echar una mano. Sin olvidar, entre otros, la Subasta del campanu del río Sella o la Fiesta del Pescador, esta última cada primer domingo del mes de septiembre, reivindicando la “cultura ribereña”, santo y seña del mundo de la pesca fluvial. Eso sí, sus presentaciones llegan a la perfección, ya que las suele preparar con mimo y sutileza, sin dejar cabos sueltos. 

Por todo ello, en mi opinión, considero que Ángel Lueje Corral, jubilado desde hace algún tiempo, es digno merecedor de un reconocimiento por parte del Ayuntamiento de Cangas de Onís, a modo, por ejemplo, de otorgarle la medalla del concejo cangués. Sé, y me consta, que no le va a gustar esta glosa, ya que siempre ha preferido centrar el protagonismo en otras personas. Pero, las distinciones públicas hay que recibirlas y disfrutarlas en los buenos momentos, arropado por familiares y amistades. Y, por cierto, aun le queda cuerda para rato.

Estoy por asegurar que Don Ángel, Angelín o, simplemente Ángel Lueje, atesora todos los méritos para ser homenajeado por el Excelentísimo Ayuntamiento de Cangas de Onís y más en este último ejercicio de la actual legislatura. Hay que ser agradecido en esta vida y más cuando alguien se vuelca, insisto, sin pedir nada a cambio, en el mundillo de la Cultura –con mayúscula-. Y los responsables con mando en plaza deberían ir un paso por delante antes de escuchar las sugerencias o reivindicaciones. Simples pequeños detalles, dignos de agradecer.

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