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Andrés Martínez Vega

Relatos sobre vitela

Andrés Martínez Vega

Topografía médica de Piloña

Francisco Fernández Vigil-Escalera, autor del primer estudio con rigor científico sobre el concejo

Bajo este título conocemos el trabajo de investigación sobre el municipio piloñés que escribe el médico Francisco Fernández Vigil-Escalera, y con el que obtendrá el Premio Doctor Roel otorgado en el concurso del año 1940-41 por la Real Academia de Medicina.

El estudio, el primero que se lleva a cabo con auténtico rigor científico sobre el concejo, resulta ser un compendio histórico, geográfico y sanitario de Piloña en la primera parte del pasado siglo. Se enmarca, ciertamente, en el estilo de las conocidas geografías médicas, tipología de estudios desarrollados en Europa entre el siglo XVIII y primeros años del siglo XIX, y recupera una línea de medicina nueva que advierte de que muchos de los problemas de salud tienen una dimensión social causada por la miseria, el hambre, la higiene deplorable, el alcoholismo…

El doctor Vigil-Escalera pertenecía a esa generación de médicos humanistas interesados en dar la respuesta médica adecuada a los diferentes contextos sociales, y para ello estudiaba, tal como se muestra en su Topografía, no sólo los parámetros epidemiológicos e infecciosos, expuestos en valiosísimas tablas estadísticas, sino otros aspectos como la climatología, la cuestión demográfica, la instrucción o la etnografía.

Hijo de un conocidísimo médico de Nava, José Fernández Guerra (1849-1911), nace en 1882 y tras estudiar el bachillerato en Valdediós, cursa el primer año de Medicina en la Universidad Central de Madrid, para trasladarse, posteriormente, a Santiago de Compostela, donde termina sus estudios de medicina en el año 1904 y donde, previa oposición, será destinado en el servicio de Ginecología.

Poco tiempo permanece en tierras gallegas, pues pronto le vemos como médico en Bimenes y Nava, y muy pronto en Infiesto, en donde se establece con su familia. Desde aquí completa su formación en el Hospital Provincial de Beneficencia de Oviedo y funda en la misma villa de Infiesto, junto con los doctores José Vera y Rafael Suárez, el Sanatorio Santa Teresa.

En el año 1918 ingresa en el cuerpo de médicos forenses y toma posesión de dicho cargo en el ayuntamiento de Piloña.

Durante los años de contienda civil (1936-39) será destinado como cirujano a los hospitalillos de Infiesto, Arriondas y Ribadesella, y en el año 1939 al hospital Provincial de Oviedo. Es el año en el que desaparecido el Sanatorio Santa Teresa, funda de nuevo la Clínica Vigil-Escalera de Infiesto, centro sanitario que llegó a dirigir su hijo y su nieto, ambos también de nombre Francisco.

Este aspecto no es ajeno a la identidad de esta saga familiar de reconocidos médicos piloñeses. Don Francisco Vigil-Escalera, Paco, "Paco el viejo", como cariñosamente se le conocía en Piloña, fue nombrado hijo predilecto de Piloña en el año 1941 y cuatro años más tarde reconocido como tal en Nava. Fallece en el año 1961, sin que hasta la fecha ningún gesto de agradecimiento que perpetuara su memoria surgiera en nuestro concejo.

Idéntico proceder observamos con quien fuera continuador de la tradición médica familiar, el popular Paco, fallecido en el año 1986, tras una vida al servicio de la medicina rural en Piloña. Licenciado por la Universidad de Valladolid, accede al cuerpo de forense sustituyendo a su padre en el Ayuntamiento de Piloña.

Dos de sus hijos, Francisco y Arancha Vigil-Escalera Villaamil, son los encargados de mantener en la actualidad la identidad familiar, que ya se asegura con el ejercicio médico de María Vigil-Escalera Díaz, la última descendiente de aquel Francisco, autor de la Topografía Médica de Piloña, que tanto prestigio dio a Piloña y tanto hizo para que a través de su obra escrita conociéramos como era la vida de nuestros abuelos y antepasados en aquella primera etapa del siglo XX.

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