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Juan Cayarga

Soluciones reales para los Lagos de Covadonga, el tren se nos va…

El tren cremallera es una oportunidad para mejorar el acceso, cuidar el entorno y proyectar un futuro sostenible para Cangas y el parque nacional

En el año 2004, si la memoria no me falla, se implantó de manera repentina un plan de acceso restringido a los Lagos de Covadonga. De un día para otro, se cerró el paso a los vehículos particulares y se impuso el transporte en autobús como única vía de subida. Aquello nos pilló por sorpresa: un experimento, por decirlo suavemente, iniciado sin rigor y apenas estudiado.

Largas colas, turistas desorientados en el aparcamiento de Buferrera, falta de información clara… Fue una transición complicada. Pero hay que reconocerlo: con el tiempo el plan maduró y, en apariencia, mejoró. Hoy soy partidario de que exista un control de acceso, porque, sin orden, no hay conservación posible.

Ahora bien: han pasado ya más de 20 años. Y lo que comenzó como una solución provisional sigue pareciendo provisional. ¿Hasta cuándo vamos a mantener esta estructura precaria?

• Casetas de cobro y parkings sin baños.

• Baños en Buferrera indignos.

• Folletos informativos totalmente desactualizados.

• Señalización y comunicación deficientes.

Y, lo más importante: ¿qué ha sido de los proyectos que un día se anunciaron a bombo y platillo? ¿Dónde está el famoso tren cremallera a los Lagos?

¿Solo se acuerdan de él en época electoral?

Es frustrante que año tras año se repita el mismo patrón: promesas, silencios y olvido. ¿Acaso es imposible que la administración municipal y la autonómica se sienten de una vez a trabajar juntas en un proyecto serio, consensuado y ambicioso? El tren cremallera no es una fantasía: es una oportunidad para mejorar el acceso, cuidar el entorno y proyectar un futuro sostenible para Cangas y el parque nacional.

Porque el día que por cualquier motivo se prohíba subir a los Lagos incluso en autobús, nos lamentaremos. Y diremos: “Dejamos pasar ese tren” y es justo lo contrario: hay que pararlo y subirse a en él.

Desde aquí hago un llamamiento a nuestros representantes, a todos, de cualquier color político. Tienen un cargo que implica responsabilidad, trabajo y compromiso. Es hora de tomar el toro por los cuernos y apostar de verdad por el futuro de Cangas de Onís.

Sabemos que no es fácil. Que requiere planes, reuniones, encontrar puntos en común. Pero vinieron a solucionar problemas, no a alargar parches. Y el acceso a los Lagos de Covadonga sigue siendo un problema pendiente de resolver.

El tiempo pasa. Y la oportunidad, también.

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