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El sonrojo de los lagos de Covadonga

Resulta inadmisible que no se acondicione el tramo que enlaza Buferrera con La Tiese

No me cansaré de reivindicar la mejora y acondicionamiento de los últimos 700 metros de la carretera autonómica C0-4, la cual enlaza la bifurcación hacia el área de servicio público de Buferrera con el parking 'ecológico' de Vega La Tiese, en las inmediaciones del Lago de La Ercina, en la vertiente canguesa del antaño parque nacional de la Montaña de Covadonga –actual Picos de Europa– que no hace mucho conmemoró el primer centenario de la puesta en marcha del susodicho espacio natural protegido, el segundo con mayor número de visitas del país.

Desconozco, después de muchos años, el organismo público al que debería picarse para que, de una vez por todas, decidan aprobar una ridícula partida presupuestaria para adecentar ese tramo de calzada, tomado por gigantescos baches que llegar a producir espantos entre los miles de visitantes y turistas con destino a esos bucólicos lares del Oriente asturiano. Parece que ningún estamento está dispuesto a solventar ese problema, como si quisieran dilatarlo en el tiempo hasta que ocurra alguna, digamos, desgracia.

Para nada entiendo, después de tanto tiempo, la dejadez de la Administración –antes ICONA, después el Organismo Autónomo Parques Nacionales, seguidamente el Consorcio Interautonómico y ahora cada comunidad autónoma con intereses en el citado espacio protegido- para atajar una de las mayores vergüenzas, que causan sonrojo, con las que puede toparse cualquier foráneo atraído por el turismo de naturaleza. Son apenas unos metros, los últimos de la subida a La Tiese, pero no hay manera de solventar el dilema.

Cada vez estoy más convencido de que si el operativo del Plan Especial de Transporte a Los Lagos de Covadonga tuviese como punto de llegada el área de Vega La Tiese a buen seguro que ese pequeño tramo de carretera no estaría en la paupérrima situación que presenta desde hace más de una década. No todo es mirar hacia Buferrera, sino que también hay que velar, desde los organismos competentes, por tener en condiciones calzadas muy destartaladas.

Entiendo que existan otras prioridades. Bien, pero en la comarca del Oriente la principal fuente de riqueza es el sector turístico y debemos luchar por ofrecer al visitante lo mejor de esta querida tierra. Cierto es que se ha gastado mucho dinero en tratar de mejorar algunos blandones en varios puntos de la C0-4; cierto es que esos acondicionamientos necesitan de nuevas inversiones cada vez que culmina la temporada de buses-lanzadera a Los Lagos. Dicho esto, ¿por qué no aprovechar para asfaltar ese tramo de Buferrera a La Tiese?

Si el objetivo de los gestores del parque nacional pasa por regenerar ese tramo hasta convertirlo en una mera caleya para el acceso del ganado –con todo el respeto hacia esos animales- tan solo elevo mi voz para decirles; “Hasta aquí hemos llegado”. Me opongo a que se prohíba el acceso rodado, si es que se lo plantean los actuales gestores, al segundo lago más espectacular de la vertiente canguesa. Aún más: veo ridícula esa pretensión, si es que los tiros van en esa dirección, salvo que alguien me demuestre lo contrario.

Insisto, y vuelvo a repetirlo las veces que sea necesario, es una verdadera vergüenza tener en esas paupérrimas condiciones una de las carreteras más transitadas de la zona. Sin duda, todo un nefasto espejo para quienes nos visitan. Y pongo por delante, en un claro aviso a navegantes, que no tengo ningún tipo de interés en cuanto a negocios, prebendas o recalificaciones urbanísticas en ese enclave del parque nacional de los Picos de Europa. No me achaco: es aberrante lo que acontece con ese tramo final de la C0-4.

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