11 de abril de 2008
11.04.2008

Entre la polilla y el saqueo

11.04.2008 | 02:00
Vista exterior de la Fábrica de Armas de Trubia.

El Casino no es el único bien del patrimonio cultural de Trubia en peligro por la polilla. Los fondos del futuro Museo de la Industria Militar de Trubia se encuentran en serio peligro, según denuncia la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, por su estado de abandono. Por eso hoy su responsable, José Suárez Arias-Cachero, presentará en la comisión de Cultura una moción para llevar a Pleno una solicitud para buscar en el Ministerio de Defensa, propietario de los fondos, garantías para su conservación y mantenimiento. Además, se desea que Defensa asegure la unidad y no la disgregación de todo el patrimonio disperso entre las fábricas de Trubia y la Vega.
Los temores municipales parecen fundados. Por un lado, al menos un busto de bronce, de los muchos catalogados, que representa la efigie del conde de Toreno, ha sido recuperado por el Museo de Bellas Artes de Asturias al enterarse de que un particular lo había puesto a la venta. Por otro, el Ayuntamiento ya se está haciendo cargo de la rehabilitación del mueble de madera y las tipografías de la antigua imprenta utilizada en la Fábrica de Armas. Con estos antecedentes, desde el Ayuntamiento se teme que parte de los fondos del futuro museo pasen a formar parte de colecciones de otras entidades, instituciones o museos con o sin vinculación con el Ministerio de Defensa.
«Vamos a exigir que, ya que todavía no han puesto en marcha el museo, garanticen que todo este patrimonio no se disgregue ni se deteriore», apuntaba José Suárez Arias-Cachero. Para el edil ovetense, es significativo lo sucedido con el busto del conde de Toreno, que, a su juicio, «forma parte de unas de las colecciones de bustos más importantes de España». Con esta moción, Arias-Cachero espera sensibilizar al Gobierno de Zapatero y, de paso, al de Vicente Álvarez Areces, para que se pongan manos a la obra para evitar que los fondos de la Fábrica de Armas, que tiene ya un siglo y medio de historia, se conviertan en irrecuperables, ya sea por destrucción o evaporación. «Lo que hay en la fábrica es patrimonio del concejo de Oviedo, de la ciudad, de la Fábrica de Armas y de sus trabajadores. Además de muchas más cosas, los fondos recogen una larga tradición sindical y obrera», apuntaba Arias-Cachero.
Entre los objetos que se encuentran dentro del catálogo del que iba a ser el Museo de la Industria Militar de Trubia destacan bustos, pinturas, obras religiosas, maquinaria de época, locomotoras, piezas de laboratorio o piezas de artillería, algunas de ellas construidas a comienzos del siglo XVIII.
Por otro lado, Peter de Roeck, vicepresidente de recursos humanos de General Dynamics, visitó ayer las fábricas de Santa Bárbara Sistemas de la Vega y Trubia. De Roeck estuvo acompañado por el vicepresidente de recursos humanos de Santa Bárbara, José Salamanca, y por el director interino de las factorías, Luis Alfonso Choya Palomares. El lunes, empresa y sindicatos volverán a negociar el plan de futuro de ambas fábricas.

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