23 de abril de 2008
23.04.2008

Una forma diferente de hacer ejercicio

Los alumnos del centro Juan Muñiz de Las Campas celebran una jornada con deportistas paralímpicos asturianos

23.04.2008 | 02:00
Uno de los partidos de baloncesto en silla de ruedas.

Elena CASERO
Baloncesto, handbike o bicicleta manual, esgrima y slalom son las cuatro modalidades deportivas que, gracias a Fedema, la Federación de Deportes para Personas con Discapacidad Física del Principado, pudieron probar los alumnos de Primaria del Colegio Juan Muñiz de Las Campas. «Con esta actividad», comentaba Alberto Álvarez, uno de los coordinadores de las actividades, «tratamos de que los niños conozcan cuatro modalidades de deporte adaptado con la ayuda de varios deportistas que venimos de la Federación, además de analizar con ellos mediante talleres los temas sociales que rodean a la discapacidad».
Esta iniciativa surgió, según palabras de Álvarez, «por la buena relación que Fedema mantiene con la Asociación de Vecinos de Las Campas, y gracias también a la colaboración de Cajastur».
Acompañando a Álvarez, que se encargaba de la actividad de baloncesto -la lluvia obligó a suspender la de handbike-, se encontraban los deportistas paralímpicos asturianos de esgrima en Atenas 2004, Jesús Fernández y Alejando Rodríguez, y Aladino Pandiella, jugador de baloncesto en silla de ruedas.
El director del centro escolar, Javier Morán, se mostraba muy satisfecho por la respuesta de los alumnos ante esta actividad, pues además de divertirse, especialmente con la equipación de esgrima, una gran novedad para ellos, les permite conocer una forma diferente de practicar deporte. Morán aseguró que el centro está abierto a «todo lo que sea fomentar deporte y una atención a la diversidad. Tenemos alumnos con dificultades, alumnos de minorías étnicas, y nuestra intención es aunar el deporte con otras capacidades. El practicar deporte en una silla de ruedas les aportará a todos una gran riqueza», aseguró.
Para Álvarez, lo importante es que «los alumnos vean esto como un juego, como algo divertido, pero también queremos que entiendan que para los que estamos en silla de ruedas no es algo tan divertido».
Aunque en un principio las actividades estaban previstas para los alumnos de Primaria, un grupo de pequeños de Educación Infantil aprovecharon su clase de psicomotricidad para tener contacto con la silla de ruedas, algo que sus profesores califican como «una gran actividad de coordinación, sobre todo al dar a la vez a las dos ruedas de la silla».
Para los mayores, como Bryan Barreiro, de 11 años, la actividad de slalom, en la que tenían que sortear varios obstáculos subidos en la silla de ruedas, «fue más fácil de lo que me esperaba, lo que pasa que fui muy rápido y por eso fallé en algunos».
Para otros, como David Sánchez, también de 11 años, jugar al baloncesto en silla «me pareció bastante difícil, pero me encantó y lo pasé muy bien». La jornada deportiva de ayer se complementará con diversos talleres sobre discapacidad a lo largo de esta semana.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook