31 de mayo de 2008
31.05.2008

El Alcalde considera que la dispersión de la Universidad «ha sido un grave error»

De Lorenzo dice que no presionará para lograr nuevas titulaciones, pero puntualiza que «los ovetenses pagamos doble impuesto» a la institución

31.05.2008 | 02:00
El Campón, donde el Ayuntamiento ofreció suelo a la Universidad.

El pasado verano, el Ayuntamiento mantuvo una dura pugna con el Gobierno del Principado por la defensa de la capitalidad de Oviedo y el mantenimiento de las sedes administrativas regionales en su territorio. Ahora, el Alcalde retoma su posición contraria a la dispersión de las sedes de la Universidad, y dirige una carta al nuevo rector, Vicente Gotor, en la que, tras señalar que la autonomía universitaria «no debe ser perturbada», también apunta que los ovetenses «no podemos quedarnos de brazos caídos» ante el anuncio de la implantación de la titulación de Arquitectura en Mieres.

Salomé SUÁREZ

El alcalde Gabino de Lorenzo ha dirigido una carta al nuevo rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, en la que expresa su convicción de que la diseminación de la entidad académica «ha sido un grave error cuyo coste pagamos resignadamente todos los asturianos». La carta, a la que ha tenido acceso este periódico, comienza igual que finaliza, con una declaración de buenas intenciones -«te expreso el más leal espíritu de colaboración del Ayuntamiento hacia la Universidad de Oviedo, y lo hago desde el más absoluto respeto a la autonomía de la Universidad»- pero pronto entra en el asunto objeto de debate y posible conflicto: la posibilidad de implantar en el campus mierense de Barredo la titulación de Arquitectura, inexistente por el momento en Asturias y a la que también aspira Gijón.


El Alcalde considera que faltaría a su «deber institucional» si dejase pasar por alto «la polémica localista que, una vez más, pretende crearse en torno a la Universidad y lo que parece serán las nuevas titulaciones y la ubicación de las mismas». Así que, por el momento, y a la espera, le dice al rector, de «celebrar cuantos encuentros consideres oportunos», recurre a la comunicación por escrito con él para hacerle saber que «no es admisible que una decisión de este tipo tenga que ser tomada por la Universidad sometida a presiones localistas». El Ayuntamiento de Oviedo, insiste De Lorenzo, «no ejercerá ninguna presión, entendiendo que la autonomía de la Universidad no debe ser perturbada por estas rancias actitudes políticas», pero añade que «también quiero dejar claro que ante las mismas los ovetenses no podemos quedarnos de brazos caídos».


El Alcalde considera que la opinión pública «debe conocer que el Ayuntamiento de Oviedo ha pagado con sus propios recursos financieros el suelo que ha ofrecido a la Universidad para su expansión». Y pone dos ejemplos, uno ajeno y otro propio: «Ahí está el campus del Milán, entregado a la Universidad de Oviedo por Antonio Masip, y ahí están los terrenos del Campón, adquiridos durante mi mandato y entregados a la Universidad para el campus del Cristo, en los que todavía hay posibilidades de edificación».


Por contraste, De Lorenzo recuerda que «ayuntamientos que vienen ahora con presiones localistas no han empleado un euro en sus campus, que se han financiado con fondos públicos y, por lo tanto, también con los impuestos de los ovetenses, que así pagamos dos veces la Universidad de nuestra región».


En general, el alcalde ovetense considera que «la diseminación de la Universidad de Oviedo» -contra la que ya se manifestó en anteriores ocasiones, entre ellas a raíz del debate acerca del traslado de la Escuela de Minas de Oviedo al campus de Mieres- «ha sido un grave error cuyo coste pagamos resignadamente todos los asturianos».


Además, apunta Gabino de Lorenzo, «los ovetenses tenemos una inquietud creciente por saber qué se hace con el dinero de nuestros impuestos. Tenemos la sensación de que ya se han financiado suficientes barbaridades en otras localidades con nuestras aportaciones».


El alcalde de Oviedo concluye su carta con una petición: «Amigo Gotor, te ruego disculpes este desahogo, pero me ha salido del alma. A pesar de él, vuelvo a manifestarte mi total lealtad y colaboración hacia la institución académica de la que estoy convencido que vas a ser un magnífico rector». «Quedo a tu disposición», añade Gabino de Lorenzo en el escrito, «para celebrar cuantos encuentros consideres oportunos. Recibe un abrazo».


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la página 14

«Ayuntamientos que vienen ahora con presiones localistas no han empleado un euro en sus campus»

«Ya se han financiado suficientes barbaridades en otras localidades con nuestros impuestos»

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