02 de mayo de 2009
02.05.2009
El final de una empresa ovetense centenaria
 

Los Ruiz de Alda: milicia, política y negocios

El último propietario de la ahora clausurada Fábrica de Loza de San Claudio es nieto de uno de los fundadores de Falange e hijo del subgobernador del Banco de España con Mariano Rubio

02.05.2009 | 02:00

Javier CUARTAS

El empresario Álvaro Ruiz de Alda Moreno, que acaba de poner fin a su vinculación industrial con Asturias con el cierre y extinción de la histórica compañía Loza de San Claudio, con 108 años de antigüedad, atesora en sus apellidos la vinculación con sendas dinastías en las que han convivido los negocios, la milicia, la política, las finanzas y el servicio a la Administración, y en todo los casos con un acusado protagonismo en la vida española de los últimos tres cuartos de siglo. Por su abuelo materno, Andrés Moreno, ha tenido su familia, además, estrechas vinculaciones con Asturias.


Con la compra en 1992 de Fábrica de Loza de San Claudio por Álvaro Ruiz de Alda Moreno (abogado y empresario nacido en Madrid en 1961), la dinastía de los Ruiz de Alda regresó a lo que habían sido sus actividades originales: la industria de bienes de consumo con un alto componente artesanal y tradicional. El bisabuelo del último dueño de San Claudio, Silvio Ruiz de Alda, y su esposa, Francisca Miqueleiz, eran propietarios en Estella (Navarra) de una fábrica de curtidos en el siglo XIX.


De los doce hijos del matrimonio, fue Julio Ruiz de Alda Miqueleiz (Estella, 1897), abuelo de Álvaro, quien colocó a la estirpe en las páginas de la historia contemporáneo española. Primero, en 1926, en su condición de capitán de aviación, cuando en compañía de Ramón Franco, Juan Manuel Durán y Pablo Rada protagonizó la gesta aérea del «Plus Ultra», el primer vuelo trasatlántico entre España y América a bordo de un hidroavión Dornier Wal. Luego, en 1933, cuando aparece, con José Antonio Primo de Rivera, Rafael Sánchez Mazas, Carrión y otros, en el nacimiento del Movimiento Español Sindicalita (MES) y luego de Fascismo Español (FE), antecesores de Falange.


José Antonio, Ruiz de Alda y Valdecasas fueron los tres oradores que intervinieron en el acto de presentación de Falange Española en el teatro de la Comedia, de Madrid, en octubre de 1933 y quienes integraron el triunvirato que dirigió Falange en sus orígenes. Ruiz de Alda fue el segundo orador y quien convocó a los trabajadores a unirse al nuevo partido: «A los obreros hay que convencerles de que somos tan sindicalistas como ellos, pero creadores de riqueza. No solamente reconocemos a los sindicatos, sino que de ellos haremos una de las bases de nuestro sistema», sostuvo.


En febrero de 1935, tras la ruptura entre Ledesma Ramos (JONS) y José Antonio (FE), Ruiz de Alda pasó a ocupar la presidencia de la junta política de FE y de las JONS. En las elecciones de febrero de 1936 Ruiz de Alda apenas obtuvo 2.930 votos (el 1,9%) por la circunscripción de Santander.


En julio de 1936 (días antes de la sublevación) Ruiz de Alda fue encarcelado en la prisión Modelo, de Madrid. Un mes después del golpe militar Julio Ruiz de Alda, al igual que otros correligionarios, fueron sacados de la cárcel, el 22 de agosto, por milicianos y fusilados.


La fractura de España en dos bandos irreconciliables la vivió la familia en su propio seno. Julio Ruiz de Alda se había casado con Amelia Azarola y Fernández de Celis, hija del ingeniero y alcalde de Santesteban (Navarra), Emilio Azarola Gresillón, y sobrina de Antonio Azarola Gresillón, ministro de Marina en la II República, quien fue fusilado el 4 de agosto de 1936 por los franquistas por su negativa a entregar el mando del Arsenal de El Ferrol a los golpistas. Amelia Azarola, médica, fue quien el 14 de abril de 1931 portó, por los universitarios madrileños, la bandera de la II República desde la calle de San Bernardo a la Puerta del Sol.


La republicana Azarola y el falangista Ruiz de Alda tuvieron un único hijo, Juan Antonio Ruiz de Alda Azarola (San Sebastián, 1933), padre del último propietario de San Claudio.


De Juan Antonio Ruiz de Alda, que llegó a ser subgobernador del Banco de España en el primer Gobierno de Felipe González, se ha dicho que fue uno de los primeros españoles en obtener un máster en Administración de Empresas por la Universidad de Harvard. Juan Antonio se dedicó a la banca, primero en el Banco de Bilbao y luego como cofundador en 1962 de Banif, la primera entidad española para la gestión de grandes fortunas. En 1975 Ruiz de Alda y sus socios vendieron Banif al Banco Hispano Americano. Ruiz de Alda, que se había casado con la hija de un histórico director general del Hispano, se incorporó acto seguido a este banco y sonó como posible aspirante a la presidencia. Luego volvió al Bilbao y presidió su filial, el Banco de Comercio, entre 1978 y1981.


Ya en la Universidad Ruiz de Alda había hecho amistad con Mariano Rubio. Ambos formaron parte desde los años sesenta de un grupo de amigos que, situados entre la derecha liberal y el comunismo, habrían de asumir un relevante protagonismo empresarial, político y universitario en la España democrática bajo la etiqueta de la «beautiful people». En plena crisis bancaria de los primeros ochenta, con el asturiano José Ramón Álvarez Rendueles de gobernador del Banco de España y Mariano Rubio como subgobernador, a Ruiz de Alda se le encomendó el Fondo de Garantía de Depósitos y la delicada labor de poner orden en el sector y dirigir el salvamento de bancos. Cuando en 1984 Rubio sucede a Rendueles, Ruiz de Alda se convierte en subgobernador. Ambos culminaron el mayor saneamiento que haya vivido el sector financiero español.

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