15 de agosto de 2009
15.08.2009
Zonas verdes

Un paseo por el Oviedo verde

Los cuatro grandes pulmones de la ciudad, el Campo San Francisco, el Parque de Invierno, Pura Tomás y Santullano, ofrecen distintas alternativas de ocio a los usuarios

15.08.2009 | 02:00

David GONZÁLEZ


El árbol más viejo del Campo San Francisco es un castaño de cerca de tres siglos de antigüedad. Su tronco, que se retuerce hacia el cielo junto a los pabellones de la Escuela de Hostelería, se convirtió ayer por unos instantes en la atalaya de uno de los habitantes más famosos del Parque: un pavo real. Éstos son los dos iconos por excelencia del espacio verde con más solera de Oviedo, que es un pulmón para la capital del Principado y que encabeza la amplia lista de las zonas de este tipo a las que los ovetenses acuden durante el verano.


El viejo castaño ha sido testigo de gran parte de la historia de una área que pasó de ser un bosque a convertirse en «una calle más de la ciudad», como señala la concejala de Parques y Jardines del Ayuntamiento, Paloma Gázquez. «Es un sitio para pasear y sentarse en un banco a pasar la tarde», cuenta la edil.


El Campo San Francisco debe su nombre al monasterio franciscano del siglo XIII que ocupaba el solar de la antigua Junta General del Principado. Hoy en día, del edificio sólo se conserva el arco de entrada, al lado del estanque del Campo. En el parque existen 955 árboles. «Lo que más abunda son los castaños de Indias, los tilos, los plátanos de sombra y los arces», explica el responsable técnico de Parques y Jardines, Juan Carlos Menéndez.


Estas especies han dado al Parque algunas de sus curiosidades más notorias: un plátano que mide 45 metros, el árbol más alto de la ciudad, y un cedro cuyas ramas se bifurcan para formar varios troncos nuevos por un motivo que se pierde en la historia. También está allí la planta que lleva menos tiempo en el parque: un olivo regalado por UGT, que, pese a su corta estancia, no debe llamar a engaños sobre su edad. «Su tronco tiene más de doscientos años», cuenta Juan Carlos Menéndez.


Como un recuerdo de su pasado silvestre, el Campo es el hogar de una abundante fauna: además de los pavos reales, viven en él 26 patos y un par de búhos.


Los que prefieran un lugar para el ejercicio y las caminatas lejos del bullicio del casco urbano pueden optar por el Parque de Invierno. Esta gran mancha verde fue creada en cuatro fases a lo largo de los últimos veinte años. La última de ellas, terminada recientemente, es una ampliación de 45.000 metros cuadrados en la margen izquierda del río Gafo y que enlaza con la senda a Fuso de la Reina.


«Ya ha brotado la hierba. Debe de haber sido a causa de las últimas lluvias», se sorprende Juan Carlos Menéndez, que a su vez indica que los nuevos terrenos se han replantado tratando de cuidar la flora autóctona: robles, abedules y helechos.


La ampliación, que se llevó a cabo con un presupuesto de 420.000 euros, incluye «La Casona», que sirve como sede de la Federación de Montaña, y varios equipamientos deportivos. «Es un parque pensado para correr», afirma Paloma Gázquez. La concejala recuerda también que recientemente se ha aprobado un nuevo proyecto para incrementar la extensión de esta área. Comprenderá 21.000 metros cuadrados de la zona de La Bolgachina y las obras darán comienzo en 2010. En cuanto a los metros más polémicos del parque, los 500 que mide el antiguo túnel del Ferrocarril del Vasco que desemboca en él, Gázquez se muestra firme: «Las entradas van a seguir tapiadas. Aunque estuviese en buenas condiciones, el túnel es demasiado largo. Se convertiría rápidamente en un foco de inseguridad», afirma.


Si, por el contrario, los que van al parque lo hacen para tomar el sol, el lugar más indicado para ello, junto al Parque de Pura Tomás, es el césped de la explanada de San Julián de los Prados. «Se corresponde con el concepto de parque inglés y fue pensado para no quitar vista a la iglesia», dice la edil.


El gran atractivo cultural del parque de San Julián radica, precisamente, en el monumento prerrománico de este nombre, que ocupa una parcela contigua de 3.619 metros cuadrados. El futuro de San Julián pasa por el proyecto de la losa de Santullano para soterrar la entrada a la ciudad de la autopista «Y». «Hace doce años conseguimos integrar la iglesia en la ciudad. Éste es nuestro nuevo reto», dice Gázquez.

Extensión


Oviedo dispone de aproximadamente 2.500.000 metros cuadrados de zonas verdes entre parques y jardines. Según el Ayuntamiento, esta extensión supone que, proporcionalmente al número de ciudadanos, a cada ovetense le corresponderían 11,2 metros cuadrados. El más grande de todos es, si se le suman los terrenos de su última ampliación, el Parque de Invierno, que tiene una superficie total de 215.000 metros cuadrados. Le sigue muy de cerca el Parque Purificación Tomás, con 211.000 metros cuadrados. Por su parte, el de San Julián de los Prados mide 17.235 metros cuadrados. El Campo San Francisco tiene una superficie de 90.000 metros cuadrados.


Equipamientos


La ciudad cuenta con 158 zonas de juegos infantiles y dos equipamientos deportivos, en el Parque de Invierno y la pista finlandesa. En todo Oviedo hay 2.000 jardineras y en sus calles se han plantado 9.500 árboles de cinco especies diferentes, como los magnolios y los ciruelos japoneses.

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