02 de diciembre de 2010
02.12.2010

Los profesionales del volante, entre la calma y las prisas para llegar a tiempo

02.12.2010 | 01:00
«Tendremos problemas para llegar a los lugares de reparto»Miguel Ángel AnayaRepartidor

D. O.

Quienes más tiempo se pasan en un coche por las calles de Oviedo son los taxistas, pero, contra todo pronóstico, no creen que limitar la velocidad a 30 kilómetros por hora suponga demasiados cambios en su trabajo. Cuando hace años se implantaron los navegadores en la flota de taxis de la ciudad se calculó que su velocidad media de circulación, en hora punta, no superaba los 19 kilómetros por hora. En caso de menos tráfico, el taxista Roberto Álvarez no cree que circulen «más rápido de 30 o 40 por hora». Aun así, habrá que ver cómo responden los conductores cuando la próxima semana entre en vigor la normativa de no superar los 30 por hora en el centro de la ciudad.

En cuanto a los clientes de los taxis, que se supone que tienen prisa en llegar a los sitios, «no protestarán, porque no lo hacen ahora cuando vamos con precaución o paramos en un paso de peatones para dejar pasar a una persona que está en la acera», explica Álvarez. Además, el taxista está convencido de que «los ovetenses son muy cívicos y comprenderán que si vamos tan despacio es para beneficiar a los ciclistas, algo con lo que la ciudad está concienciada».

Ciclista, pero también motorista, es María Álvarez, que aplaude la medida tanto para cuando circule en bicicleta como para cuando lo haga con su moto, «con la que no suelo superar nunca los 40 por hora en ciudad», apunta.

No es de la misma opinión Miguel Ángel Anaya. Es repartidor de una empresa y anda con el tiempo justo, así que si tiene que bajar su límite de velocidad por ciudad de 50 a 30 kilómetros por hora está seguro de que «no vamos a llegar a los sitios a hacer las entregas». Entiende que se limite la velocidad, «no se puede ir a ochenta por hora por ciudad», pero matiza que «ir a 30 es ir muy despacio». Así que se queda con el término medio, con lo que hay ahora, a 50 por hora como máximo y atendiendo al tráfico en cada momento. Anaya teme, además, que se le vaya el pie y supere los 30 kilómetros por hora. «Acabaremos todos pagando un montón de multas», augura.

La Policía Local descarta todo afán recaudatorio: «Pondremos radares en algunas zonas, pero no más que ahora; los conductores tienen que tener claro que en esa zona mandan las bicicletas».

«Al taxi no le afectará demasiado, porque no solemos superar esa velocidad»
Roberto Álvarez
Taxista

«Tendremos problemas para llegar a los lugares de reparto»
Miguel Ángel Anaya
Repartidor

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