07 de febrero de 2012
07.02.2012
 

Lunes negros y en botella

El mal tiempo empeora el tráfico en los puntos conflictivos de la ciudad, Teijeiro y Luis Oliver, con retenciones diarias por la mañana de hasta una hora

07.02.2012 | 01:00
El atasco, a las ocho y media de la mañana, en la plaza Díaz Merchán, en La Florida.

Ch. NEIRA


Ocho y media de la mañana. El autobús de la línea 7 sale de la glorieta Gabino Díaz Merchán en La Florida. Cuarenta minutos más tarde, el doble del tiempo que se emplearía andando, el vecino, indignado, llega a la Escuela de Minas. Es una denuncia real registrada ayer por la Asociación de Vecinos de La Florida y que utilizan para reclamar nuevamente la necesidad de una salida oeste a la autovía a Trubia que aligere el flujo de tráfico en la zona.


En días como el de ayer, con lluvia, los «puntos negros» de la ciudad se ennegrecen todavía más. El tráfico que sale de La Florida a primera hora de la mañana es sólo uno de los tres flujos de vehículos que confluyen finalmente en la glorieta de Teijeiro, donde desde las ocho y cuarto de la mañana hasta las nueve y cinco, la Policía Municipal lucha desde el centro de control, apurando las fases de los semáforos, por controlar un tráfico incontrolable. Allí se suman los vecinos de La Florida, parte de los de Ciudad Naranco y los que salen por la Argañosa para confluir en la calle Samuel Sánchez. También, los que proceden de la avenida de Galicia y los que suben desde Independencia.


Ese «punto negro», uno de los peores de la ciudad, que diariamente soporta más de treinta mil vehículos, vuelve a sufrir problemas entre las 14.30 y las 15.15 horas y, por la tarde, a las 20.00 horas.


En la actualidad, la Policía Municipal trabaja en medidas restrictivas en el interior de la glorieta para forzar direcciones obligatorias. Lo ha empezado a hacer disponiendo conos en las horas punta y también está a punto de restringir el acceso a la Losa desde la glorieta.


El otro «punto negro» de la ciudad está situado en la glorieta Luis Oliver, junto a la estación de autobuses. Allí, la Policía Municipal coloca diariamente una pareja de motoristas desde las ocho menos cuarto hasta las nueve. Se junta en esta intersección todo el tráfico que sale de Ciudad Naranco por la calle de Ernesto Winter Blanco con el que llega de la autovía a Gijón AS-II y el que trata de salir de la ciudad por dicha vía. En días en los que llueve, como ayer, la congestión se redobla y los embotellamientos se prolongan en tiempo y espacio.


En menor medida, las entradas y las salidas de la ciudad en la plaza de Castilla también generan retenciones, aunque fuera de la ciudad, en las vías de entrada. Como puede suceder en el acceso norte, en la rotonda de la Cruz Roja.


Estos días se ha sumado otro «punto negro» en Ventanielles, con retenciones fuertes al haberse cortado al tráfico varias calles por la celebración de la Copa Davis.

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