08 de febrero de 2012
08.02.2012
 

Contra la obesidad, un buen desayuno

Los alumnos de 26 colegios de Oviedo aprenden a comer y a evitar el sobrepeso, un problema que afecta ya al 13% de los niños asturianos

08.02.2012 | 01:00
Los alumnos de 4.º C del Colegio La Corredoria I comparten el desayuno.

Elena FERNÁNDEZ-PELLO

Un desayuno sano y equilibrado es decisivo en la prevención de la obesidad infantil, una lacra que, según Ramón de Cangas, vicepresidente de la Fundación «Alimenta tu salud», en Asturias afecta al 13% de los niños. Marta Hernández, responsable de calidad y nutrición de Capsa (Corporación Alimentaria Peñasanta), afirma que los escolares ovetenses «desayunan pocas calorías, a veces un simple vaso de leche», y eso no es bueno. Para mejorar sus hábitos alimenticios, la concejalía de Educación ha organizado los «Desayunos saludables», hora y media en la que los niños comparten la primera comida del día y aprenden qué incluir en ella y por qué.


La actividad, en la que colabora Capsa, la Fundación «Alimenta tu salud» y la red nacional «Tu nutricionista», se extenderá durante los meses de febrero y marzo a veintiséis colegios del concejo y en ella participará un millar de niños, explicó la concejala de Educación, Inmaculada González. Ayer le tocó el turno a La Corredoria I, concretamente a los alumnos de 4.º C, y allí estuvieron los responsables del programa.


En el comedor escolar, a eso de las nueve y media de la mañana, los niños, de 9 años, se encontraron dispuestos sobre la mesa leche, mantequilla, pan, plátanos y mandarinas; también tomate, para untar en el pan. Con toda esa comida sobre la mesa las nutricionistas les explicaron qué grupos de alimentos han de estar presentes en el desayuno ideal: lácteos, cereales y fruta.


Ainoha Lallende mordisqueaba encantada su trozo de pan con mantequilla. «En casa no me lo dan», decía. Su mamá, contó, le prepara leche con magdalenas y un zumo. Alejandro Mortera, su compañero, empieza el día con apetito. «Yo siempre me levanto con hambre», comentó, así que no tiene problema para dar buena cuenta de su taza de leche con Cola Cao y cereales, sus magdalenas y su zumo de naranja. El programa «Desayunos saludables» arranca midiendo la talla de los niños, explicó Marta Hernández; también contestan una encuesta sobre sus hábitos dietéticos. «Sí consumen lácteos, pero las frutas quedan algo más de lado», comenta Hernández. Luego, llega el día del desayuno compartido con los compañeros de clase, que termina con una presentación audiovisual que ilustra qué nutrientes hay que consumir y para qué sirven y un rato de juego, con preguntas y respuestas y competiciones por equipos. «En el desayuno lo que importa es la calidad, hay que comer variado y comer mucha bollería no significa tomar muchos nutrientes», explica Paula Balmori, una de las profesionales del programa.


Ajena a la trascendencia de su ingesta matinal Lucía López se entretenía con una mandarina. «Es lo que más me gustó», aseguraba y eso a pesar de que, cuando todos habían terminado, ella seguía dándole vueltas. «Es que como muy despacio», se justificaba.

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