09 de febrero de 2012
09.02.2012
sin gaita ni tambor

No ser los tirados de la vida

La Cruz de los Ángeles cumple 50 años atendiendo a 600 niños y jóvenes en Asturias, Cantabria y Castilla y León l «Los Espectros» graban un disco por el medio siglo de su debut

09.02.2012 | 01:00

Este año se cumplen los 50 de una institución asturiana ejemplar: La Cruz de los Ángeles. Creada en 1962 por iniciativa de dos curas, Ángel García, hoy promotor de Mensajeros de la Paz, y Ángel Silva, que posteriormente abandonó los hábitos; bajo el lema «No ser los tirados de la vida», la Cruz de los Ángeles ha venido ininterrumpidamente realizando una importante labor social cuidando y educando a niños de familias en situación difícil, niños que en la actualidad pueden ser acogidos desde los cero años hasta los dieciocho, o incluso los veintiuno si están realizando, como hay varios casos, estudios superiores.


La Cruz de los Ángeles cuenta en estos momento con unos doscientos empleados -eran veinte cuando comenzó tan apasionante aventura en 1962- que atienden hoy a seiscientos niños y jóvenes -al principio no llegaban a cien- repartidos por las dieciséis viviendas que en propiedad tiene la institución, más otras once en régimen de alquiler y siete en cesión de uso, distribuidas por las comunidades de Asturias, Cantabria y Castilla y León, además de colaborar también con los gobiernos autonómicos del País Vasco y de La Rioja.


Al frente de la gerencia, ubicada en la ovetense calle de Sacramento, precisamente en el mismo lugar donde hace 50 años comenzó a funcionar con un taller de fabricación de lejía y otro de alpargatas, está Teresa Estrada, quien coordina un excelente equipo de profesionales compuesto por cuidadores y orientadores educativos. El niño o el joven convive en una residencia las 24 horas del día como si de su propia casa se tratase, yendo a la escuela, realizando sus deberes, disfrutando del ocio correspondiente, etcétera.


La mayor parte, un 62 por ciento de los 600 niños y jóvenes acogidos, son varones. Curiosamente, el primer presidente de aquella ONG inicial fue el empresario Serafín Abilio Martínez, quien 50 años después es ahora el presidente de la fundación -fue creada en el año 2000- que rige en la actualidad los destinos de La Cruz de los Ángeles. Una fundación que, bajo la presidencia del máximo responsable empresarial del sector de la construcción, el citado Serafín Abilio Martínez, la integran también como directivos Alfredo Canteli, como vicepresidente -es, como saben, el presidente del Centro Asturiano de Oviedo-, Daniel García-Balbín, Miguel Rama Concha, Luis Santos y Víctor del Valle.


Lógicamente, La Cruz de los Ángeles funciona en íntima conexión con las administraciones de las autonomías donde está implantada y cuyos servicios sociales son los encargados de enviarles aquellos niños cuyas familias no pueden atenderlos o educarlos. Su filosofía es comprender la situación por la que atraviesan los menores y jóvenes cuando llegan a la institución para poder crearles un ambiente personalizado y familiar, huyendo de la masificación. También el equipo que dirige Teresa Estrada lleva a cabo un trabajo constante en su mentalización para abordar con éxito su futuro y lograr que su formación académica o profesional sea la misma que la de cualquier menor de su edad y pueda contar, así, con la misma igualdad de oportunidades.


Actualmente la Fundación Cruz de los Ángeles plantea su futuro mirando hacia otros colectivos, que no son exclusivamente los niños y los jóvenes, que también piden ayuda y están necesitados de atención. En definitiva, se trata de aplicar esa teoría de constante renovación en su gestión, buscando siempre la adecuación de sus esfuerzos a las necesidades reales de la población. En estos momentos ya ha empezado a experimentar con modelos distintos de trabajo conjuntamente con otras fundaciones con el fin de afrontar retos más importantes.


50 años de un grupo musical mítico, «Los Espectros». Y ya que escribo de aniversario de 50 años, me encuentro con la agradable sorpresa de que los supervivientes de un mítico conjunto musical asturiano, «Los Espectros» -pues no movíamos con su música lo que se dice el esqueleto en los guateques de la década de los 60- acaban de editar un disco al cumplirse su 50.º aniversario. Se trata de un gesto de dos de sus más veteranos componentes, José Escotet y Tino Martínez, quienes con la colaboración de una bonita voz, la de Elena Ordóñez, han grabado veintitantas canciones nostálgicas de aquellos tiempos. Un disco que no es para venta, sino para el recuerdo personal, y que lo han grabado como quien dice en el cuarto trasero de uno de sus domicilios. «Los Espectros» hizo furor a partir del año 1962, siendo sus primeros músicos el citado José Escotet junto a Reinoso, Luis Bastarrica, Esteban Guerra y Ángel Guzón. Posteriormente llegó Tino Martínez, y ahora la nostalgia los ha llevado a recordar los ocho discos que en su día grabaron, siendo toda una referencia de la música de aquella época. Está claro que los veteranos roqueros nunca mueren. A por otros 50 años.


Kazajistán, objetivo de empresarios asturianos. Todo preparado para que este fin de Oviedo sea escenario, con las cámaras de TVE presentes y en directo, de la primera eliminatoria de la Copa Davis de tenis entre España y Kazajistán, partidos que se jugarán en el Palacio de los Deportes ampliado en su capacidad hasta las 6.000 localidades. Apenas un centenar de ciudadanos del lejano país acudirán a Oviedo para asistir a la eliminatoria, con el embajador de Kazajistán en Madrid a la cabeza. La última vez que entrevisté a un tenista en el Palacio de los Deportes debió ser hace 40 años, y recuerdo que lo hice en compañía de mi colega José Luis López del Valle, y lo hice no por mi afición o conocimiento de este deporte, sino porque el tenista objeto de nuestra atención era el hijo del famoso actor de cine y cantante Dean Martin. ¿Qué habrá sido de él? Desde luego, talludito debe estar a estas alturas de la película.


Me alegro del homenaje que con motivo de esta eliminatoria el mundo del tenis rendirá al incombustible presidente de la Federación Asturiana de Tenis, Manolo Galé, promotor incansable de este deporte en nuestra comunidad autónoma. Lástima que aquí no sea como en el fútbol y no pueda hacer el saque de honor. Kazajistán es un país en desarrollo, con una interesante economía emergente. Precisamente, un grupo constructor muy importante de Asturias, y en dificultades, para no variar en estos tiempos, está a punto de firmar allí un contrato, de varios millones de euros, para construir hospitales y escuelas. Si se concreta, lo que está a punto, resolvería sus penurias económicas actuales. Confiemos en ello, el negocio ahora está ahí fuera.

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