26 de junio de 2012
26.06.2012

El equipo de gobierno fía al apoyo de la oposición la recalificación de La Vega

l El cierre de una fábrica centenaria l Las reacciones
El PSOE e IU acusan a Defensa de intentar «hacer caja» desmantelando «una industria estratégica cuya producción van a desviar al País Vasco»

26.04.2012 | 02:00
Trabajadores saliendo de La Vega.

L. S. NAVEROS

Las palabras del ministro de Defensa, Pedro Morenés, en el Senado, en las que se desvinculó de cualquier responsabilidad por el cierre de la Fábrica de Armas de La Vega y el traslado de sus trabajadores a Trubia y aseguró que se trata de una decisión «soberana» de la multinacional americana General Dynamics, han incendiado a sindicatos y a los partidos de izquierda (PSOE e IU) y han sido acogidas con cautela por los conservadores, PP y Foro.


El equipo de gobierno, con su alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, de viaje en Madrid, no se pronunció sobre las declaraciones del Ministro, aunque sí sobre el anuncio hecho por Defensa, a través de una respuesta por escrito al PSOE en el Congreso, de que venderán el solar de La Vega tras su cierre, para afrontar gastos de infraestructuras y equipamientos de su departamento.


Para el equipo de gobierno municipal, del PP, «cualquier operación» que afecte a la parcela, de 120.000 metros cuadrados, «debe contar con el máximo consenso de todos los grupos municipales y de todos los agentes implicados».


Foro Asturias, por su lado, se limitó a través de un representante a remitir a la postura manifestada por su portavoz municipal, Arturo González de Mesa, en las que dio su apoyo a los trabajadores de La Vega y rechazó el cierre de la empresa, una declaración aprobada por unanimidad por todos los grupos políticos, que también comparte el Gobierno regional.


Mucho más beligerantes se mostraron los otros dos grupos municipales, PSOE e IU, que coincidieron en tildar de «mentiroso» al Ministro. «Miente y sabe perfectamente que miente, porque conoce a la perfección las condiciones de la privatización. Esta multinacional americana no puede hacer nada sin la autorización previa del Ministerio de Defensa, ni mover una máquina, y el Ministro lo sabe», afirmó ayer el concejal socialista Amador García, ex trabajador de La Vega, donde tuvo una larga trayectoria sindical como presidente del comité de empresa y representante de UGT. García insistió en que su grupo municipal no se andará con tibiezas en este momento crucial para La Vega. «Estamos posicionados de manera radical, vamos a defender La Vega sin complejos, porque creemos firmemente que es un activo industrial que Oviedo y Asturias no se pueden dar el lujo de perder».


Para el representante socialista, el traslado de La Vega supone «dejar la Fábrica de Armas de Oviedo para gestionar, no para producir, y trasladar la producción al País Vasco, donde este sector estratégico ha creado unos 3.000 empleos».


En cuanto al anuncio de que el Ministerio pretende vender el solar cuando la fábrica se traslade, García es igual de rotundo: «Se han quitado la careta, al ministro de Defensa el sector de Defensa no le interesa, sólo quiere hacer caja. Oviedo tiene una industria estratégica bicentenaria, y es una irresponsabilidad dar prioridad a la especulación urbanística». García añadió que «nunca, nunca» respaldarán «la especulación en La Vega», y anunció que «seguiremos exigiendo, también al alcalde de esta ciudad, del mismo signo político que el Ministerio, la continuidad de la factoría».


Opinión similar sostiene el portavoz municipal de IU-Los Verdes, Roberto Sánchez Ramos, que también acusó al Ministro de «mentir» por asegurar que General Dynamics es «soberana» para gestionar el negocio como quiera y que el Ministerio lo único que hace es ceder en alquiler los terrenos. «El Ministro mintió en el Senado con un cinismo impresionante. La empresa General Dynamics no tiene autonomía para tomar ninguna decisión, requiere autorización previa del Ministerio, eso está firmado en el contrato, y el Ministro lo sabe perfectamente», defendió Sánchez Ramos.


El portavoz de IU considera que el objetivo de Defensa es «hacer caja» con la empresa, y que en manos del Ayuntamiento está frenar cualquier recalificación que pueda alentar la venta de la parcela. «Hasta ahora lo han estado ocultando, lo que quieren es hacer caja con La Vega, pero para eso tienen un problema y es la recalificación urbanística. La caja se hace con recalificación por en medio, y si quieren vender La Vega y encontrar comprador, lo harán en la medida en la que haya el compromiso de una mayoría absoluta para recalificarlo. Con nosotros que no cuenten, sino todo lo contrario», manifestó Sánchez Ramos.


El representante de IU hizo un llamamiento a la ciudadanía de Oviedo para arropar a los trabajadores de la fábrica y reclamó la convocatoria de protestas. «Oviedo y la ciudadanía tienen que demostrar con la movilización social hasta qué punto desprecian las palabras de este ministro, que viene a incinerar las fábricas de armas, para pasarle toda esta producción a las empresas privadas, en las que él y el secretario de Estado han estado hasta hace poco tiempo», acusó el edil. «No hay que dejar a los trabajadores solos, ni hoy ni cuando Juan Luis Rodríguez-Vigil quiso especular con los terrenos de la fábrica», concluyó Roberto Sánchez Ramos.

La polémica


El Ministerio de Defensa


Pedro Morenés manifestó en el Senado que la decisión de General Dynamics es «soberana» y que el Gobierno sólo tiene con la multinacional un contrato de alquiler de los terrenos. Defensa anunció también que venderá el solar.


PSOE e IU


Los dos grupos municipales acusan al Ministro de mentir, ya que aseguran que, según el contrato de privatización, el Ministerio debe dar autorización previa al traslado. Además, denuncian una maniobra «especulativa», y los socialistas sostienen que el cierre encubre el plan de desviar la producción al País Vasco.


El equipo de gobierno


Sostiene que buscará «el consenso» para tomar cualquier decisión sobre la fábrica.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine