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Ramos Oliver: "Blas de Lezo es el gran olvidado de nuestra historia militar"

El general de división relata la hazaña del almirante vasco en la defensa de Cartagena de Indias

Bravo Corchete, Ramos Oliver y Maújo Iglesias, ayer, en el Club.

Bravo Corchete, Ramos Oliver y Maújo Iglesias, ayer, en el Club. Luisma Murias

Blas de Lezo, apodado el "mediohombre", el almirante español cojo, manco y tuerto que venció a Inglaterra en la defensa de Cartagena de Indias en 1741 con sólo 6 navíos frente a una flota de más de 180 buques es "el gran olvidado de nuestra historia militar". El general de división Francisco Ramos Oliver relató ayer en el Club de Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA la hazaña del almirante y cómo cayó en el olvido después de que el virrey de entonces, Sebastián de Eslava, se atribuyese la victoria y denostase a De Lezo, que siempre le había llevado la contraria en las acciones militares. "Los informes de guerra son más duros con el compatriota que con el enemigo", reflexionó Ramos Oliver.

La genial hazaña de Blas de Lezo, nacido en Pasajes (Guipúzcoa) en 1687 tuvo lugar en 1741, cuando le tocó defender Cartagena de Indias frente a los británicos, que enviaron una armada compuesta por 195 navíos, 3.000 cañones y unos 25.000 ingleses apoyados por 4.000 milicianos más de Virginia, en Estados Unidos. A cambio, De Lezo tan solo contaba con 6 barcos y 3.000 hombres, 600 de ellos indígenas y el resto soldados regulares, especificó el general Ramos Oliver.

Cuando el Almirante inglés Edward Vernon sentía la victoria cerca, el rumbo de los acontecimientos dio un giro. "Quería tomar el castillo de San Felipe, donde resistía De Lezo con seiscientos soldados. Los historiadores cuentan varias versiones, pero se sabe que De Lezo mandó excavar un foso alrededor del castillo y hacer un zigzag para que la artillería no se pudiera acercar. Cuando los ingleses llegaron con las escalas, se quedaron cortas al haber modificado la altura, según la versión que dan algunos", indicó Ramos Oliver. "Después mandó abrir la puerta de la fortaleza y sacó a trescientos fusileros. La victoria estaba servida", comentó. Pero De Lezo murió sin ser recompensado -ni siquiera se sabe dónde fue enterrado- aunque años después Carlos III otorgó un marquesado a su primogénito.

El acto, organizado en colaboración con la Asociación de Reservistas Españoles y la Delegación de Defensa en Asturias, fue presentado por el coronel Vicente Bravo Corchete y moderado por el abogado Benigno A. Maújo Iglesias.

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