08 de julio de 2015
08.07.2015

"La vida a 5 nudos", un primer plano del día a día en el "Juan Sebastián de Elcano"

Alejo Moreno plasma en su documental la función del buque escuela de la Armada

08.07.2015 | 01:59
Alejo Moreno, con un miembro de la tripulación del "Juan Sebastián de Elcano".

"La vida a 5 nudos" es el documental que Alejo Moreno, realizador de "Días de cine", presenta mañana en el teatro Filarmónica. Se trata de un documental sobre el buque escuela "Juan Sebastián de Elcano". "El rodaje surge de mi socia, la productora. Se gestionó a través de la Armada. Pero lo que no quería yo era hacer algo televisivo, sino cinematográfico. Hasta el fondo del cine. Le hicimos la propuesta a la Armada y salió adelante", explicó ayer Moreno a LA NUEVA ESPAÑA.

"El punto de mira del documental es mandar las sensaciones que se viven a bordo del buque; es algo muy especial. En tan poco espacio, la gente tiene una relación muy cercana. El viento, la dureza... Y cómo funciona un buque de esas dimensiones y con casi trescientas personas a bordo".

También centra el quehacer diario en el barco el documental, un filme que va muy bien, hasta el punto de que se queda en Madrid en cartelera fija. "Hay una camaradería especial a bordo y tienen que aprender a convivir. Es uno de los motivos por los que acaban convirtiéndose en marineros. El estar tanto tiempo en el buque y alcanzar esa tolerancia obligada".

Otra conclusión que refleja la cinta es que "es una escuela de vida y la del guardiamarina está vinculada a su trabajo. También hay mucho tiempo a bordo. El buque 'Elcano' cumple la formación de guardiamarinas y también de embajada amistosa", puntualiza.

El día a día es otro de los aspectos descritos: "Un día depende de las guardias, el buque no duerme. Siempre hay alguien despierto. Lo máximo son cuatro horas diarias" para dormir. Cada uno tiene su cometido y lo cumple. Siempre disponibles. Todos dan el callo. Y los tiempos a bordo son largos, hasta 25 días sin tocar tierra". Finalmente, alude Alejo Moreno a la tradición: "En el momento que has decidido meterte ahí ya eres de un pasta especial, y muchos llegan por tradición familiar. Son hijos de padres y abuelos marinos", apunta Alejo Moreno. El recorrido del filme es muy directo: "La propuesta era dejar que el buque hablara. No hay una voz en off. A veces entran las reflexiones del comandante. Pero no quería que fuera protagonista, porque no lo es. La narrativa está muy pensada. En el Festival de Málaga decía la gente que se había mareado viéndola", cuenta entre risas. La última reflexión de Alejo Moreno tiene que ver con España y el mar: "Se nos olvida que España es un país marinero. Y cuando lo pones en una película, la gente está deseando ir a verlo".

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