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Plan del HUCA para rebajar a un mes la espera para escáner y resonancias

Casi 11.000 asturianos aguardan por pruebas l Los radiólogos del Hospital trabajarán dos o tres tardes al mes

Plan del HUCA para rebajar a un mes la espera para escáner y resonancias

Plan del HUCA para rebajar a un mes la espera para escáner y resonancias

El objetivo consiste en que las esperas para someterse a una resonancia, un escáner (TAC) o una ecografía pasen de ser de cuatro, seis o incluso doce meses a solo un mes. Ésta es la aspiración que persiguen los responsables del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) con una nueva organización del área de radiodiagnóstico que podría entrar en vigor en las próximas semanas. El proyecto implica que cada especialista trabaje, como promedio, dos o tres tardes adicionales al mes, en horario de tres a ocho. En el momento actual, el HUCA suma 10.899 pacientes en lista de espera para pruebas diagnósticas, un millar largo más de los que había a finales del pasado mes de octubre. El contingente más numeroso, con diferencia, lo configuran quienes están pendientes de una resonancia, un total de 4.886, una cifra que no cesa de aumentar.

Tal y como adelantó este periódico el pasado 17 de febrero, la Consejería de Sanidad está negociando la reducción de las listas de espera de pruebas diagnósticas con todos los hospitales públicos sentados en la misma mesa. Por vez primera, la Administración sanitaria busca una solución conjunta, en red, para toda la región. En más de una ocasión -la última hace pocos días- el consejero de Sanidad, Francisco del Busto (PSOE), ha declarado que está muy cerca el acuerdo con los diversos servicios de radiodiagnóstico.

"Queda el último impulso, pero parece claro que las conversaciones están bien encaminadas", declararon a LA NUEVA ESPAÑA fuentes sanitarias, las cuales precisaron que la solución que se adopte "será igual para las ocho áreas sanitarias" en las que está subdividido el territorio regional. Será igual, pero adaptada a las singularidades y necesidades de cada hospital. Por ejemplo, varios centros sanitarios no disponen de resonancia magnética.

Por lo demás, en el contexto autonómico, el HUCA desempeña un papel protagonista, no sólo por el elevado volumen de pacientes que atiende, sino también por la alta complejidad de algunos cuadros clínicos que ha de abordar en su condición de hospital de referencia para toda Asturias. El servicio de radiodiagnóstico del Hospital Central dispone de una plantilla de 47 radiólogos, de los que cuatro trabajan en el ambulatorio de La Lila y tres en el Hospital Monte Naranco.

Salvando excepciones como el gran número de ecografías pendientes en el hospital gijonés de Cabueñes, el HUCA presenta la problemática más compleja de la región en el ámbito radiológico. En particular, desde que a finales de 2012 la Consejería de Sanidad -liderada entonces por Faustino Blanco (PSOE)- suprimiera las horas extraordinarias ("peonadas", en el argot sanitario) en la práctica totalidad del sistema sanitario regional. Los radiólogos del HUCA sostenían, y siguen sosteniendo, que esta medida no podía de ningún modo ser compensada por la aplicación de las horas "marianas " (dos horas y media más de jornada semanal, añadidas por el Gobierno de Mariano Rajoy). Fuentes consultadas por este periódico ponen de relieve que "ha quedado perfectamente demostrado que la gestión de Faustino Blanco y su equipo fue desastrosa" en el ámbito radiológico, y que ahora no queda más remedio que aplicar un cambio de rumbo.

Cambio que para los actuales responsables sanitarios implica el siempre difícil ejercicio de contravenir a antecesores en el cargo que son del mismo partido. Hasta la fecha, Francisco del Busto siempre ha medido mucho los movimientos que pudiesen interpretarse bajo este prisma. A su favor cuentan sus declaraciones en la línea de que le preocupan más las demoras en consultas y pruebas diagnósticas que en cirugías porque "es peor tener un paciente sin diagnosticar que uno diagnosticado". Del Busto abundaba en este argumento: "Si me duele una rodilla y no sé la causa, me preocupa. Cuando tengo la seguridad de cuál es el problema deja de preocuparme, aunque evidentemente cuanto antes pueda solucionarlo, mejor".

Con todo, las fuentes con las que ha hablado este diario ponen de manifiesto que Sanidad tratará de minimizar el impacto del giro, incluso desde un punto de vista terminológico. En concreto, a esas nuevas jornadas vespertinas no se las denominará horas extraordinarias, sino "guardias mixtas", que serán realizadas por los radiólogos de forma voluntaria. "En cada hospital se planificarán con arreglo a las necesidades del momento, por ejemplo poniendo más énfasis en las resonancias en una determinada semana, o en las ecografías, otra".

El reto de que la demora para una prueba ordinaria sea del entorno de un mes, para una exploración preferente de dos semanas, y para una prueba urgente de "unos pocos días" es un objetivo "a medio plazo", una vez que se consiga reducir el enorme lastre de pacientes y demoras acumulado en los cuatro últimos años. Con el fin de evitar alarmas excesivas, los especialistas hacen hincapié en que, actualmente, los casos urgentes -por ejemplo las sospechas de cáncer- "ya se resuelven en un plazo corto".

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