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María Argüelles. | Creadora de moda

"Cuando estoy en Oviedo nunca dejo de darme un buen paseo por la parte vieja"

"Desde pequeña sabía que me dedicaría a algo relacionado con el diseño; dudé entre la moda y los interiores y al final ganó la costura"

María Argüelles.

María Argüelles.

Desde pequeña María Argüelles sabía que terminaría dedicándose a algo relacionado con el diseño. Acertó. Hoy es una de las creadoras de moda más reconocidas en España, y junto con su marido y socio, Josechu Santana, lo mismo hace un vestido de novia para enviarlo a Japón que unos cubre botas de piel con aire ochentero. María es ovetense de pura cepa. Se crió al final de la calle Santa Susana, frente al parque de San Francisco. Esa circunstancia hizo que tanto ella como sus cuatro hermanos viesen en el Campo una especie de enorme jardín para jugar sin parar. Aunque hace cuatro años se afincó en Gijón por motivos profesionales, asegura que nunca deja de echar de menos su Oviedo natal, sobre todo el que conoció en su infancia y juventud, cuando el Antiguo aún no estaba tan restaurado, pero también rezumaba ese aire decadente que los hace tan especial. Confiesa que es feliz en Gijón, pero no niega que Oviedo es la casa, el hogar al que volver.

Juegos infantiles en el Campo San Francisco. "Toda mi vida viví en la calle Santa Susana, frente al Campo San Francisco. En realidad, fue mi gran jardín de juegos. Salía de casa, cruzaba y ya estaba allí. Es parte de mi infancia y de mi vida. De hecho, mi familia sigue viviendo en la misma casa. Toda la educación básica la hice en el antiguo colegio de las Ursulinas. Allí estuve hasta que se unieron con los Maristas. Entonces me fui a Londres y estuve allí estudiando más de un año. Fue una experiencia fantástica".

Estudios de diseño en Madrid. "Cuando regresé de Londres tenía muy claro que quería ser diseñadora. Me marché a Madrid a estudiar en Goymar, un centro creado en el año 1963 con el objetivo de dar formación en el ámbito de la alta costura y posteriormente técnicas Industriales de la confección, con varias especialidades las relacionadas con las actividades creativas, como el diseño de moda, calzado, joyería y accesorios y cursos y talleres más especializados".

El encuentro con Josechu Santana en La Santa Sebe. "Terminé los estudios en Madrid y me vine para Oviedo, sin demasiadas ganas. En ese espacio de tiempo conocí a Josechu Santana, que luego se convirtió en mi marido y también socio. Fue en la Santa Sebe, me acuerdo perfectamente. La vida nocturna del Oviedo Antiguo estaba en auge. Yo tenia 19 años y empezamos a salir cuando ya había cumplido los veinte. También tuve una tienda de blusas con otros socios. El establecimiento cerró y yo seguía trabajando en otros locales conocidos de Oviedo, en época de rebajas. Me daba igual, el caso era estar en contacto con la moda. Siempre me gustó mucho, igual que me atrae el diseño de joyas".

La futura decoradora que escogió los patrones. "Estaba claro que mi futuro estaría relacionado con algo creativo. De hecho, llegué a dudar entre la moda y el diseño de interiores. Al final, la ropa ganó la partida. En la decisión influyó mi marido. Josechu es de Irún y su familia tenía negocios en Oviedo. Cuando aún éramos novios me propuso montar la empresa. Cuando nos casamos nos fuimos a vivir a la calle La Lila. En la parte de arriba de nuestra casa teníamos el taller. Empezamos así, vendiendo en ferias. Nos iba bien y vimos que le hacíamos la competencia a mi suegra, que tenía una tienda de novias en Oviedo. Por eso decidimos abrir también en Gijón y a la vez le hacíamos a ella vestidos que vendía en Oviedo. Hace cuatro años nos fuimos a vivir a Gijón".

Una madre orgullosa. "Tenemos dos hijos: Pablo de 23 años, e Ignacio de 18. El mayor estudia Arte Dramático en Madrid y el pequeño aún está con nosotros. Los dos son más ovetenses que la Plaza de la Escandalera. Es el día de hoy en el que Pablo me sigue diciendo que quiere vivir en Oviedo, y eso que estamos a unos minutos de coche. A mi Oviedo me parece una ciudad fantástica, remodelada por completo en los últimos años. Cuando era pequeña recuerdo que detrás de mi casa había piedras. Ahora esta todo edificado. No tiene nada que ver".

Enamorada del Antiguo. "A mi me encanta la zona antigua. Era mi ruta natural. Desde Santa Susana tiraba más hacia El Fontán que hacia la Avenida de Galicia. También es cierto que entonces esa área de la ciudad no tenía tanto ambiente como ahora. En cualquier caso, cuando estoy en Oviedo nunca dejo de pasar por esa parte vieja que está preciosa, muy bien cuidada y que además conserva un aire decadente, pero sin dejadez".

El Martes de Campo antes que San Mateo. "He de confesar que jovencita viví muy poco las fiestas de San Mateo. En cambio si era de las que iba al parque a tomar el bollo el Martes de Campo. San Mateo, no me gustaba demasiado. Creo que es por que nos íbamos a veranear a Ribadesella y mi padre siempre nos traía cuando ya se habían acabado las fiestas. Él no soportaba todo aquel jaleo que se montaba al lado de casa. Ahora sí me gusta salir algún día. Sí me acuerdo mucho de la discoteca de los bajos del Reconquista, Vánitas y La Real, que vino más tarde. La verdad es que echo mucho de menos Oviedo, me pasa como a mi hijo. Tampoco tengo demasiado tiempo libre. Ahora estoy sacando una nueva línea de prêt-à-porter, un poco arreglada para una boda o tomar una copa por la noche y colaboro con otra firma, de novias low cost, que preconiza una novia mas campestre. La verdad es que el mundo de la moda está cambiando mucho".

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