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Sanidad reduce a un problema "puntual" la falta de camas de psiquiatría en hospitales

El Principado argumenta que derivar pacientes a otros centros es "una solución eficiente" "La Casita" está infrautilizada, denuncian las familias

"La Casita", hogar protegido para enfermos mentales en Paredes (Siero). LNE

La escasez de camas hospitalarias para enfermos mentales es un problema "puntual" que se resuelve ofreciendo a los pacientes "el internamiento en otra unidad psiquiátrica próxima". Ésta es la tesis que ayer esgrimió la Consejería de Sanidad del Principado, como respuesta a una información publicada por este periódico, según la cual el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) tiene ocupadas todas sus camas psiquiátricas y está derivando pacientes a los hospitales de Jove (Gijón) y Valle del Nalón (Riaño).

La Administración sanitaria salió al paso de las declaraciones de la Sociedad Asturiana de Psiquiatría, que defendió que "toda la red de salud mental está mal dimensionada" y precisó que "la demanda es elevada, los recursos disponibles son insuficientes y esta escasez se plasma en distorsiones que son particularmente visibles en el HUCA". Según los profesionales de la red psiquiátrica, la saturación de las camas del complejo sanitario ovetense, en particular de las destinadas a adolescentes, es una situación habitual.

La visión de la Consejería es muy distinta, aunque en ningún momento niega que en las últimas semanas se hayan registrado envíos de pacientes de Oviedo a hospitales de fuera de la capital asturiana. "El Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) tiene un buen modelo de atención a la salud mental, con una capacidad instalada más que adecuada para atender los problemas de los pacientes asturianos tanto por su dimensión como por la contrastada calidad de los servicios", subraya un comunicado en el que el Gobierno regional expone su réplica. A juicio de la Administración autonómica, la red psiquiátrica "cumple perfectamente con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de disponer de 10 camas instaladas por cada 100.000 habitantes".

La Consejería detalla sus argumentos sobre la dotación de recursos, y lo hace analizando, por un lado, la situación del conjunto de la región y, por otro, la del área sanitaria con cabecera en Oviedo. "En el conjunto del Principado, el Servicio de Salud dispone de 100 camas psiquiátricas para una población de un millón de habitantes, con una ratio de 10 camas por cada 100.000 habitantes", indica. La Administración detalla que la red sanitaria dispone de 88 camas para adultos, 5 camas para adolescentes, 2 para pacientes en edad pediátrica y 5 camas más para pacientes con trastornos alimentarios. Sobre el área sanitaria de Oviedo, la Consejería señala que la dotación es de "36 camas para una población 340.000 personas". Todas ellas están instaladas en el HUCA. "La ratio es de 10,5 camas por cada 100.000 habitantes. Se trata de 24 camas para adultos, 5 para adolescentes, 2 camas pediátricas y 5 más para pacientes con trastornos de la alimentación", afirma Sanidad.

Con estas cifras, la Consejería rebate la denuncia de la Sociedad Asturiana de Psiquiatría, según la cual el HUCA "está por debajo de los estándares recomendados por la OMS".

Una vez especificados los datos, la Administración reconoce que "en algunos momentos puntuales puede producirse en alguna de las áreas sanitarias una necesidad momentánea de plazas superior a la disponibilidad que existe en ese momento". En esos casos, "el Sespa ofrece una respuesta desde su red de salud mental a los pacientes que precisan un ingreso, ofreciendo a sus familias el internamiento en otra unidad psiquiátrica próxima".

La Consejería hace hincapié en la eficacia de este mecanismo de funcionamiento. "La respuesta en red desde el conjunto de la organización a las necesidades de los pacientes, una vez que se ha conseguido una plena integración de todos los sistemas de información sanitarios, es una solución eficiente para dar respuesta a los problemas de salud de los pacientes y que mantiene unos parámetros de calidad adecuados", indica.

De otra parte, familias de pacientes psiquiátricos expresaron ayer su queja por la "infrautilización" a la que, a su juicio, está sometido el hogar protegido "La Casita", pese "al desbordamiento de las camas del HUCA". "La Casita" era un equipamiento destinado a enfermos psiquiátricos, emplazado en Paredes (Siero) y cuya actividad se redujo de forma drástica desde que el 1 de junio de 2015 entrara en servicio el área residencial del centro de salud mental de La Corredoria, dotada de 22 camas.

El hogar protegido disponía de diez plazas de estancia permanente y acogía a otros enfermos de diez de la mañana a cinco de la tarde. En el momento actual, depende de la Consejería de Servicios y Derechos Sociales y está ocupado por solo tres pacientes. "Los propios trabajadores sanitarios nos dicen que no entienden por qué no se ingresan más enfermos en 'La Casita', cuando la demanda es evidente", indicaron las citadas familias.

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