Juan Taboada | Productor musical
"Oviedo es un referente cultural en Europa; no hay un lugar igual"
"Había fines de semana en los que en la discoteca Aristos se juntaban más médicos y enfermeras que en la antigua residencia sanitaria"

Juan Taboada, en la calle Cervantes. / irma collín
M. J. IGLESIAS
El productor musical Juan Taboada (Pontevedra, 1947) puede presumir de ser uno de los pocos españoles que asistieron al mítico festival de Wight, celebrado en agosto de 1970. Allí descubrió a figuras como Leonard Cohen y tomó contacto con una música que no se hacía ni escuchaba en la España de la época. Taboada ha producido durante cuatro décadas a grupos folk como el asturiano "Beleño" y el gallego "DOA"; al dúo polaco de violín y arpa, de música clásica, compuesto por Jack y Danuta Niwelt; a algunos de los grupos representativos de la Movida en los años ochenta, como "Ilegales", "Los Locos", "Stukas", "La Banda del Tren" o "Cuélebre", entre muchos otros.
Ovetense de adopción desde la infancia. "Nací en Galicia y me vine a Oviedo de niño a causa del trabajo de mi padre, que también era maestro. Nos instalamos aquí y nos hicimos asturianos. En Galicia apenas tengo ya familia. Aquí me casé y nacieron mis hijos. Cuando llegué tendría 4 o 5 años. Cambié varias veces de colegio, sobre todo porque mi padre era bastante exigente en cuestiones de enseñanza. Durante el Bachiller me dio clases particulares doña Fredes, una profesora muy conocida que vivía en la calle General Elorza, al lado del instituto. Todos los que íbamos con ella sacábamos buenas notas. Luego empecé la carrera de Filosofía, pero pronto me metí de lleno en la música y colgué los libros. Ése era el mundo con el que me identificaba y al que quería pertenecer".

"Oviedo es un referente cultural en Europa; no hay un lugar igual"
Un pinchadiscos ovetense en Ibiza. "Empece a estudiar música de mayor, con 20 años. Me daba cuenta de que necesitaba conocimientos para trabajar. La verdad es que me habría gustado ser músico, pero se me daba mejor producir y elegir música. Deje la Universidad y me propusieron irme de 'disc jockey' (que entonces se decía 'pinchadiscos'), a Ibiza. Era imposible decir no. Llegó un momento en el que quise volver a Oviedo. Lo conseguí porque me contrataron en la discoteca Aristos, que estaba en la calle Cervantes y marcó toda una época".
La discoteca Aristos y los viajes a Londres. "El Oviedo de 1970 era muy diferente a Ibiza, un sitio maravilloso para vivir, adonde llegaban las tendencias musicales de toda Europa y las últimas modas. La isla era como un oasis de luz. Salías de una España oscura y allí había de todo. Regresé a una ciudad clasista y elilista, igual que sigue siendo ahora. Oviedo cambió como el resto de la sociedad española, pero mantiene su esencia. Aristos fue una auténtica revolución. Los fines de semana venía gente de Madrid. Muchos de ellos, famosos que eran amigos de Tino Casal. También se juntaban allí más médicos y enfermeras que en la antigua residencia. Alguna vez contábamos los 'busca' que teníamos en la sala y era increíble. De aquélla los dj's no estábamos tan valorados como ahora, que cobran cifras astronómicas por una actuación. Cada uno llevaba sus discos, aparte de los que tenía la discoteca".
Una ciudad entrañable, referente en música . "Oviedo es entrañable en todos los sentidos. Es un referente musical y cultural en Europa. No hay un lugar igual. Lo tiene todo: banda, orquesta sinfónica, banda de gaitas, temporadas de ópera y zarzuela, coros, cuartetos, conservatorio y una cátedra de Musicología que funciona muy bien. La capital de Asturias tiene un tono internacional que la gente nota cuando viene. Es una ciudad muy limpia y con muchas posibilidades".
Fe en la remontada del Oviedo. "Lo único que nos falta en la ciudad es el repunte del Real Oviedo. Estoy seguro de que vamos a volver con mucha fuerza. Digo eso y también deseo lo mejor al Sporting. Sería absurdo desear que pierda un equipo asturiano. Hay que tener fe y apoyarlo en estos momentos difíciles. También me gustan mucho las fiestas de San Mateo. La programación me parece interesante. Los ovetenses somos socialmente correctos y musicalmente somos muy ricos; respetamos todas las tendencias".
Del rock a la ópera, pasando por el folk. "La música te lleva de una cosa a otra. Una persona aficionada al rock empieza a escuchar ópera y descubre algo nuevo. Además, nada es incompatible en el universo de la música. Yo me levanto con la Callas, pero a medida que avanza el día necesito más caña".
Aquellas cafeterías con máquinas de discos. Me acuerdo de la cafetería Cecchini, en Uría, donde había una máquina en la que seleccionabas un single con una moneda. Todas esas cosas son desconocidas para los jóvenes de hoy, que tienen todo en el móvil. Ha cambiado el modo de escuchar música, eso es indudable".
Deporte en el Cristo. "Me gusta mucho hace deporte en el Cristo. Allí tengo un montón de amigos y me relajo mucho. De Oviedo me gusta todo. Uno de mis rincones preferidos es la fuente de Foncalada, pero como estaba antes".
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