08 de febrero de 2017
08.02.2017

Del Riego: "Las personas con trastornos mentales también tenemos derechos"

La presidenta de la Asociación Hierbabuena destaca el "autoestigma" que genera el "cuerdismo", así como el sufrimiento de los enfermos

08.02.2017 | 01:52
De izquierda a derecha, César Luis Sanz de la Garza, Ángel Luis Campo, Sergio Gallego, Daniel Rodríguez y Catalina del Riego, ayer, en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA.

"Las personas con trastornos mentales no nos creemos ciudadanos de pleno derecho y sentimos culpa y vergüenza". Así lo dijo ayer el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA Catalina del Riego Ferreiro, presidenta de la Asociación Hierbabuena, una de las ponentes en la mesa redonda que bajo el título "Instrucciones previas en salud mental" reunió también a Sergio Gallego Riestra, presidente de la Comisión Asesora de Bioética del Principado de Asturias; Ángel Luis Campo Izquierdo, juez de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial, y Daniel Rodríguez Vázquez, presidente de la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Asturias (AFESA).

Del Riego, que resaltó que los usuarios de salud mental también tienen derecho a decidir, ofreció un sobrecogedor testimonio personal en el que quedó patente el sufrimiento al que se ven sometidos quienes en algún momento de su vida no son considerados "cuerdos" por el resto de la sociedad. Del Riego lamentó que muchas veces los afectados por algún trastorno se ven privados del derecho a la autodeterminación "y ahí chocamos con el 'cuerdismo', esa superioridad con la que nos juzgan quienes se sienten en un plano superior por el hecho de estar cuerdos", indicó. Catalina Del Riego denunció la marginación que aún padecen quienes están considerados "locos" y resaltó el sufrimiento de quienes pasan por "ingresos médicos no deseados en unidades de psiquiatría". El juez Ángel Campo apeló a la búsqueda de un equilibrio en el trato a las personas con enfermedad mental, "En realidad deberíamos hablar de protegerles y acompañarles". También advirtió de que la enfermedad mental ofrece un variado espectro de patologías, "no es lo mismo cómo afectan las diferentes enfermedades mentales a cada uno; no estamos cumpliendo la convención de Nueva York y se está produciendo un maltrato hacia esas personas, igual que a otras muchas con discapacidad". El magistrado, que aconsejó centrar la acción en "especializarnos, prevenir e informar", alabó la actividad que realizan las asociaciones, "que son las que de verdad conocen a los enfermos y a sus familias". "El traslado a la unidad de psiquiatría tiene que acordarla un médico y luego debe ratificarla un juez, no al revés", recalcó. Sergio Gallego explicó que en virtud de la ley de Instrucciones Previas, toda intervención en el ámbito sanitario tiene que ser aprobada por el paciente. El ejercicio de estas facultades se complica cuando afecta a personas con trastornos mentales, en ocasiones declaradas incapacitadas, con un tutor asignado. Daniel Rodríguez exigió garantizar el derecho a participar en ese proceso de toma de decisiones, "Nadie desea internamientos involuntarios; aunque a veces es la familia la que va al psiquiatra a pedir ayuda", señaló. El acto, presentado por César Sanz de la Garza, estuvo organizado en colaboración con la Asociación de Neuropsiquiatría de Asturias.

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