11 de febrero de 2017
11.02.2017
La Nueva España

"Fue un resbalón, una enorme desgracia", dice el jefe del obrero fallecido en Oviedo

El responsable de la empresa asegura que Rafael Fernández Horcajo "era un buen trabajador que deja un gran vacío"

11.02.2017 | 01:57
El dispositivo desplegado en la calle Diecinueve de Julio el día del accidente.

El jefe del obrero fallecido el jueves al precipitarse por el patio de luces de un edificio de la calle Diecinueve de Julio, frente a "La Jirafa", estaba ayer "destrozado" por la muerte de su compañero. El responsable de esta empresa afincada en Gijón, que prefiere mantener el anonimato, asegura que el fallecimiento de Rafael Fernández Horcajo, que tenía 56 años de edad, "fue un resbalón, una enorme desgracia". Según asegura su jefe, "Rafael era un gran trabajador y deja un gran vacío en la empresa, donde todos estamos hechos polvo".

Según le relataron los otros tres trabajadores de la empresa que se encontraban con el fallecido en el momento del accidente, Rafael Fernández Horcajo se cayó por un hueco que hay en la vivienda en la que estaban trabajando para colocar un ascensor en el patio de luces. Los empleados de la empresa gijonesa se encontraban en ese ático para reformar la cocina y los dos baños de la vivienda, pero al pasar por esa zona de la casa, el fallecido resbaló y se precipitó al vacío. "Hay un agujero en la pared porque en esa comunidad van a colocar el ascensor en el patio de luces. El hueco está a ras de suelo y da directamente al patio de luces", señala el superior del obrero fallecido.

El accidente se produjo hacia las 17.45 horas del jueves. Los servicios sanitarios estuvieron practicándole maniobras de reanimación cardiopulmonar al trabajador en el mismo lugar de los hechos, pero finalmente sólo pudieron confirmar su muerte. El resto de la cuadrilla, impotente, miraba al suelo desolada mientras se llevaban a su compañero. Hasta el lugar del accidente se desplazaron dos patrullas de la Policía Nacional, una UVI móvil, la brigada de la Policía científica y un forense. Al desplegarse este dispositivo en una de las calles céntricas de Oviedo fueron muchos los curiosos que se arremolinaron en torno al portal del edificio en el que se produjo el accidente.

Rafael Fernández Horcajo deja una esposa y dos hijas. También dos hermanas. La familia prefirió ayer mantenerse en silencio y velar al obrero fallecido "en la intimidad", según comunicó una de las empleadas del tanatorio gijonés en el que se encuentra el cuerpo. La Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación para aclarar las causas del fatal accidente, un procedimiento habitual en este tipo de casos.

El último accidente de trabajo con resultado de muerte en la capital del Principado se produjo el pasado 7 de octubre en la calle Cervantes. En aquella ocasión perdió la vida Fernando Fernández Pando, de 55 años de edad, que no pudo superar las lesiones que se produjo al caer desde un andamio -una altura de alrededor de tres metros- mientras se encontraba realizando labores de rehabilitación en un edificio, concretamente en el inmueble conocido por haber sido la residencia de la familia propietaria de la destilería Anís de la Asturiana, en el número 19 de la calle Cervantes.

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