14 de febrero de 2017
14.02.2017

Incendio en Oviedo: La presencia de amianto retrasa el inicio del desescombro del bazar incendiado

Los peritos del seguro concluyen que el edificio "no presenta daños estructurales" y permiten la vuelta de los vecinos "mañana o pasado"

14.02.2017 | 01:53
Incendio en Oviedo: La presencia de amianto retrasa el inicio del desescombro del bazar incendiado

La presencia de amianto en la cubierta del almacén del bazar chino incendiado el jueves ha retrasado los planes de desescombro del almacén del establecimiento. La tarea recaerá sobre una empresa especializada y la fecha de comienzo está en el aire. El amianto es un material de construcción que puede causar problemas de salud debido a la inhalación de sus fibras y tiene que ser retirado bajo estrictos protocolos de actuación. Lo que parece que no sufrirá alteraciones es el regreso a su hogar de los vecinos del edificio del número 36 de la avenida de Pumarín, afectado por el fuego de la tienda china de su planta baja. Los peritos del seguro del inmueble han concluido que la estructura "no presenta daños" y dan luz verde a la vuelta de la comunidad. "La mayoría podrá volver su piso mañana o pasado", afirma el administrador de la finca, Alberto Fernández.

Los operarios comenzaron ayer por la mañana la reparación de las tuberías de agua corriente y las bajantes del saneamiento para que el edificio vuelva a tener la cédula de habitabilidad. Los únicos que no podrán regresar a casa esta semana serán los habitantes de las dos viviendas interiores de la primera planta, que deberán esperar por lo menos un mes. La virulencia de las llamas y las explosiones de los botes de spray y envases con gas  que había en el bazar chino les reventaron las ventanas, quemaron las persianas y los marcos o arrasaron las terrazas, además de teñir de negro las paredes e inhabilitar el agua corriente, el saneamiento y parte del cableado. Es decir, que la reparación llevará más tiempo.

La concejala de Servicios Sociales, Marisa Ponga, señaló ayer a este periódico que el Ayuntamiento atenderá cada caso individualmente para proporcionar a los vecinos el mayor confort posible. El municipio corre con los gastos de alojamiento y comida de los afectados en dos hoteles y restaurantes de la ciudad, y alargará hasta mañana las estancias. En este momento hay veintisiete adultos y tres menores procedentes del 36 de la avenida de Pumarín residiendo temporalmente en un hotel de Teatinos y otro de la calle Bermúdez de Castro. El resto ha buscado cobijo en casas de familiares o amigos.

Los encargados del bazar, que viven en el entorno y son de origen chino, no han querido hacer declaraciones sobre lo sucedido. Algunos de sus compatriotas con residencia en Asturias han alzado la voz para pedir que se esclarezca lo antes posible el origen del fuego y aseguran sentir que son la diana de "delincuentes o vándalos" en referencia a los dos anteriores incendios de bazares orientales del Principado; uno en Sotrondio y otro en la Losa.

La Policía Nacional descarta que exista relación alguna entre esos tres siniestros, y a falta de pruebas procedentes del desescombro, señala a un origen fortuito para explicar el de la avenida de Pumarín. El primero fue el 24 de enero en un establecimiento de Sotrondio (San Martín del Rey Aurelio) y los investigadores centran sus pesquisas en un robo porque aquella noche los ladrones intentaron entrar en la peluquería de al lado. El segundo incendio fue el 1 de febrero en un bazar de la calle Samuel Sánchez, en la Losa, pero nadie interpuso denuncia ni fue necesaria la intervención policial. Al parecer, el fuego comenzó en una estantería y los dueños lograron controlarlo con un extintor hasta la llegada de los bomberos de Oviedo. No obstante, las fuerzas de seguridad se coordinaron en un primer momento para rastrear posibles conexiones entre los tres siniestros.

Lo que aún no está claro es qué ocurrió el jueves en el almacén de la tienda Mao Sheng, en el 36 de la avenida de Pumarín. La puerta y la persiana metálica de la tienda no estaban forzadas y tampoco había signos de robo o violencia. Los agentes tuvieron que usar la fuerza para acceder y se encontraron con el foco del fuego en la parte trasera. La entrada y el pasillo central estaban limpios. Cinco días después del incendio, la entrada principal parecía estar en perfecto estado con rollos de papel de regalo, esterillas de yoga, carritos de la compra o un maniquí que los encargados del bazar se encargaron ayer de retirar.

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