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Otro varapalo a Sanidad: tendrá que repetir una oposición para la uvi

El Tribunal Superior de Justicia dictamina que no todos los candidatos se examinaron en igualdad de condiciones

Nuevo varapalo judicial a las oposiciones de médicos celebradas en 2011. Un auto del Tribunal Superior de Justicia de Asturias obliga a repetir el segundo ejercicio del citado proceso selectivo al considerar que no todos los que habían aprobado el primer examen se habían examinado del segundo en igualdad de condiciones. Esta resolución deja en el aire a los doce especialistas en medicina intensiva (uvi) que en 2012 habían tomado posesión de las plazas fijas que actualmente ocupan: siete en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), tres en Cabueñes (Gijón) y dos en el Valle del Nalón (Riaño). En rigor, uno de los doce tomó posesión en abril de 2016 precisamente como consecuencia de un trasiego judicial que aún no ha terminado.

El auto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal asturiano, fechado el pasado martes, día 7, no indica expresamente que los doce médicos que obtuvieron plaza en el mencionado proceso selectivo queden despojados de la misma. Es casi seguro que en cuanto tengan conocimiento de esta resolución judicial la recurrirán, y seguramente entonces se abrirán varias posibilidades. Pero el fallo sí estipula que el segundo examen, de supuestos prácticos, "deberá realizarse de nuevo por todos los aspirantes que han superado el primer ejercicio a fin de que todos ellos obtengan el mismo tratamiento en el acceso a la función pública".

Esta resolución sitúa al concurso-oposición de medicina intensiva en un escenario muy similar al de medicina interna, cuya segunda prueba será repetida el próximo miércoles. En este último caso, los jueces determinaron que antes de repetir el segundo examen era preceptivo que los 23 médicos que habían obtenido plaza en la oposición fueran desposeídos de la misma y devueltos a la condición de interinos. Ambos procesos selectivos tienen en común el haber seguido una trayectoria judicial intrincadísima, que ha llegado al Tribunal Supremo y que invita a pensar, dicho de forma desenfadada, que a estas alturas todo es posible.

El proceso selectivo había sido inicialmente impugnado por tres de los opositores. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias había desestimado su recurso, pero luego el Supremo les dio la razón. El recorrido posterior adquirió una complejidad que no ha hecho más que incrementarse.

El procedimiento de selección fue convocado en 2008, pero no se desarrolló hasta 2011. A las doce plazas de medicina intensiva convocadas concurrieron un total de 41 candidatos. Al igual que en los exámenes de otras especialidades médicas, se produjeron denuncias por supuestas filtraciones de preguntas. Al final, una de las plazas quedó desierta y sólo fueron adjudicadas once.

El Tribunal Supremo analizó principalmente el mecanismo de calificación del primer ejercicio: un cuestionario de cien preguntas tipo test. Y concluyó que el tribunal calificador "vulneró" las bases de la convocatoria, y también los principios de seguridad jurídica y de publicidad, a la hora de establecer la puntuación de corte para aprobar el examen, ya que aplicó una fórmula de conversión que provocaba desigualdad en la valoración de los opositores.

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