25 de marzo de 2017
25.03.2017

El acusado de mover sin permiso un hórreo en el Naranco alega que lo hizo "para protegerlo"

El dueño del chalé ilegal derribado en el monte dice que el Ayuntamiento nunca se pronunció sobre la ubicación de la panera

25.03.2017 | 02:14
Alexander Ermakov, ante los restos de su chalé tras su derribo.

Alexander Ermakov, el empresario de origen ruso que construyó de manera ilegal un chalé en el Naranco, y que fue derribado por orden municipal a finales del año pasado, se sentó ayer en el banquillo de los acusados para dar cuenta del desmontaje y traslado de un hórreo a la polémica finca.

Ermakov, que se enfrenta a una pena de dos años de cárcel y a una multa de 18.000 euros, alegó ante la magistrado del Juzgado de lo Penal número 2 que trasladó el hórreo "para protegerlo de la maquinaria pesada" que se estaba utilizando en la parcela para levantar la vivienda unifamiliar que ya es escombro. La Fiscalía del Principado considera que, en una fecha sin determinar entre febrero de 2013 y septiembre de 2015, el hórreo se desmontó pieza a pieza y se llevó a la finca para su construcción y que para ello se hicieron movimientos de tierras para los que no tenía permiso. De ahí que Ermakov haya sido acusado de un delito contra la ordenación del territorio y que se le obligue -si resulta condenado- a trasladarlo a su lugar original.

Ermakov afirmó desconocer que estaba actuando de espaldas a la legalidad y que "nadie del Ayuntamiento se pronunció sobre la localización del hórreo. A mí me daba igual dónde colocarlo". Eso sí, aseguró que donde estaba colocado el hórreo "no era accesible", por lo que defendió su decisión. El acusado afirmó que la panera "sigue teniendo uso agrícola" y que, en contra de lo que sostiene el fiscal, se levantó en la misma finca en la que estaba, en la localidad de Brañes. En cuanto sobre quién decidió el traslado del hórreo y levantarlo en otra localización sin los pertinentes permisos, Ermakov fue claro: "Yo ni dibujaba, ni construía. Para eso contraté a gente que sabía del tema". Junto a Ermakov estaba acusado el carpintero que trabajó en el hórreo, y que se enfrentaba a una pena de año y medio de cárcel y al pago de una multa de 4.320 euros. Pero dado que el empresario ruso aseguró que el contratista sólo había desmontado la panera, en pleno juicio la Fiscalía decidió retirar las acusaciones que pesaban sobre él. Con las mismas, la jueza le anunció que estaba absuelto y permitió que se fuera. No tuvo tanta suerte Ermakov. El fiscal mantuvo la petición de pena contra él (dos años de cárcel) en su alegato final y el juicio quedó visto para sentencia.

Ermakov tendrá que volver a sentarse ante el juez para responder por la construcción del polémico chalé en la misma finca, conocida como Les Cabañes. En este caso, la Fiscalía solicita para él una condena de tres años y medio por un delito urbanístico.

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