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Ayuntamiento y EDP buscan vías para ampliar la protección de la Fábrica de Gas

El tripartito quiere superar el plan Portela con sus tres edificios de viviendas y salvar, al menos, la nave de Postigo y la de los almacenes

Ayuntamiento y EDP buscan vías para ampliar la protección de la Fábrica de Gas

Ayuntamiento y EDP buscan vías para ampliar la protección de la Fábrica de Gas

Casi cinco años después de que el Ayuntamiento aprobara el Plan Especial para la Fábrica de Gas, elaborado por el arquitecto gallego César Portela para la empresa EDP, propietaria de la parcela, los restos del conjunto fabril en pleno corazón del casco histórico de la ciudad, entre las calles Postigo

EDP y el tripartito tratan de dar con una solución ventajosa para las dos partes que permita a la ciudad preservar más patrimonio industrial del previsto inicialmente en el Plan Portela.

Aunque todavía no está clara la fórmula que permitiría dar marcha atrás al plan especial ya aprobado, el tripartito sí parece tener claros algunos objetivos. En esencia, las bases de la postura de Urbanismo se pueden rastrear en la ponencia que realizaron hace dos años en el Colegio de Arquitectos de Asturias Marcos Balbín y Álvaro Portela, en una línea muy en sintonía con el actual concejal responsable del área, Ignacio Fernández del Páramo.

Lo que Balbín y Portela planteaban entonces era que los intentos del Plan Portela por establecer un equilibrio entre los aprovechamientos urbanísticos para la propiedad, que incluían la construcción de tres edificios de viviendas, y la conservación de algunos elementos (el gasómetro, la marquesina de Sánchez del Río, algunos elementos de la antigua fábrica, el pabellón de servicios y dos fachadas) acababan por desnaturalizar el conjunto, borrando su circunstancia histórica. Los autores argumentaban, además, que dadas las características del equipamiento que el Ayuntamiento quería poner en marcha entonces en el solar, una fábrica cultural dedicada a la creación artística, el edifico que pasaba a manos del Ayuntamiento con el plan, el pabellón de servicios de Lomas y Somoano de 1932, parecía el menos indicado de todo el conjunto por sus características.

Desde la ponencia de Balbín y Portela, y con el apoyo de los movimientos que alentaron entonces un nuevo debate sobre la Fábrica de Gas en ese momento, especialmente SOS Cultura, se establecieron al menos dos objetivos irrenunciables que hoy parecen estar encima de la mesa de negociación entre el tripartito y EDP. Uno es salvar la nave de la Popular Ovetense. Es el elemento más antiguo de toda la fábrica, de 1899. Desde la calle Postigo, estas naves alojaron a finales del siglo XIX el primer generador de energía eléctrica de la ciudad. A la importancia histórica de este elemento se suma la tipología constructiva propia de estas naves, que las convierten en las más propicias para ser reconvertidas en talleres destinados a actividades artísticas (espacios expositivos, para la proyección audiovisual, para artes escénicas...).

Lo mismo sucede con otra nave, una de las más interesantes por su tipología, construida en 1942 por Francisco Casariego. Es una nave en diente de sierra que también dispone de espacios amplios, más adecuados para los fines que se buscaban en el pabellón de servicios de García Lomas, y que además está anexa a este edificio, el único cedido al municipio dentro del plan especial junto a todo el espacio de arqueología fabril cubierto por la marquesina de Sánchez del Río, calificado como espacio de equipamiento y que, por tanto, se podría reconvertir en algún tipo de auditorio al aire libre respetando los elementos protegidos.

Queda por ver qué oferta puede poner encima de la mesa el tripartito o qué compensaciones o permutas para lograr que EDP renuncie a los edificios de viviendas que iban a construirse en estas dos naves, incorporando la fachada antigua de la Popular Ovetense en el caso de los pisos proyectados en la calle Postigo.

Por ahora, según ha podido saber LA NUEVA ESPAÑA, EDP mantiene las obras de urbanización paralizadas (con la marquesina de Sánchez del Río apuntalada) a la espera de conocer la propuesta del Ayuntamiento. Hay voluntad de diálogo por las dos partes, pero falta descender a las soluciones efectivas.

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