20 de agosto de 2017
20.08.2017

Los cerrajeros alertan de una mayor especialización en los robos de viviendas

Tres pisos de la calle Fernández Castañón fueron asaltados en los últimos días con "nuevos artilugios" para abrir puertas de alta seguridad

20.08.2017 | 02:43
Una mujer, ayer, delante del portal del edificio de la calle Fernández Castañón en el que se produjeron al menos tres robos de viviendas durante los últimos días.

Las bandas organizadas que este verano se dedican a perpetrar robos en viviendas vacías de la ciudad se especializan. Al menos, eso es lo que aseguran cerrajeros de la ciudad que, ayer mismo, alertaron de casos en los que los ladrones han empleado "nuevos artilugios" que les permiten allanar también pisos que cuentan con puertas de alta seguridad sin apenas dejar rastro de su presencia. Los profesionales consideran que esta manera de actuar es novedosa en Oviedo y sospechan que los delincuentes consiguen la "herramienta adecuada" para cualquier tipo de puerta a través de internet.

Estos robos tuvieron lugar el pasado jueves en un bloque de la calle Luis Fernández Castañón de la ciudad. Los ladrones, que previamente habían marcado las viviendas vacías, entraron en al menos tres, todas ellas dotadas de puertas con cerraduras de llaves con borjas. Están consideradas como las más seguras del mercado, pero ahora también parecen quedarse obsoletas de cara a prevenir la actuación de los cacos.

Entre los afectados hay unos vecinos que se encontraban pasando una temporada en León y que se encontraron con que su casa había sido "visitada" en busca de dinero y joyas. Esos son los principales objetivos de las bandas que desde que comenzara el verano ya han actuado en barrios como El Cristo, Buenavista, La Argañosa, Ciudad Naranco, Otero o Santo Domingo, entre otros. Los ladrones llegaron, incluso, a desbordar por momento a los agentes de la policía, que recibían continuos avisos de vecinos, bien afectados por los robos o por los "testigos de plástico" a modo de marca que los delincuentes colocan para controlar la presencia humana en las viviendas.

La proliferación de estos casos hace que los cerrajeros vivan una peculiar "temporada alta" de actividad durante estos meses del año y que constaten la creciente preocupación de los ovetenses por la seguridad. "Cada vez se demandan unas puertas más complejas y seguras", indica el profesional Miguel Antonio Valle, quien advierte de que, en muchos de los casos, la prevención llega tarde. Es decir, tras el robo. "Cuando hay casos en un bloque, los cambios de cerraduras suelen ser también solicitados por los dueños de viviendas en las que no llegaron a entrar los ladrones", afirma.

De todos modos, también reconoce que desde que se produjeron las detenciones de tres georgianos, pertenecientes a una banda organizada, se ha notado un descenso de la actividad delictiva. "Parece que la cosa está bastante más tranquila desde entonces", comenta el cerrajero Félix Tapia.

Por su lado, Valle sostiene que los robos continúan, aunque sea con menor intensidad y más especialización. "Tratan de avanzar en sus técnicas para que sea más fácil entrar en las casas y más difícil que los pillen", apunta este experimentado profesional.

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