23 de enero de 2018
23.01.2018

Baños: "El ocio es una institución ideológica que ayuda a mantener la sociedad democrática"

La profesora de Filosofía defiende que el concepto actual de asueto "gira en torno al Estado del bienestar y la libre elección"

23.01.2018 | 01:52
Carmen Baños Pino, ayer, en la Fundación Gustavo Bueno.

Si existe un concepto creado y asociado por completo al ser humano, ése es el ocio. El hombre ha cambiado a lo largo de la historia la forma de pasar su tiempo libre e incluso sus motivos para hacerlo. Los griegos elevaron el asueto sobre el trabajo y los romanos lo consideraban algo reparador. Más tarde los defensores de las teorías materialistas afirmaron que se trata de un merecido descanso del cuerpo y los idealistas, que calma el espíritu. De la mezcla de todo eso surgió la concepción actual del ocio, relacionada principalmente al bienestar. Para analizar los vaivenes de esta definición hasta llegar a la moderna, Carmen Baños Pino -doctora en Filosofía por la Universidad de Oviedo y profesora en el Instituto Roces de Gijón- ofreció ayer una conferencia en la Fundación Gustavo Bueno.

A su juicio, "el ocio es una institución ideológica que ayuda a mantener la sociedad democrática". La Revolución Industrial fue el punto de partida de esta premisa al marcar un antes y un después en la forma de pasar el tiempo libre. "El ocio, tal y como lo entendemos hoy, comenzó con la normalización de la jornada laboral", explicó Baños, que distingue entre un concepto de ocio negativo basado en el tiempo libre del trabajo y otro positivo que sería aquel que sirve para hacer otras tareas diferentes a la habitual. El origen de este segundo concepto está en las ceremonias religiosas antiguas, unos actos que se secularizaron hasta convertirse en algo tan popular como los calendarios deportivos.

"No debemos reducir el concepto de ocio a las actividades con las que pasamos el rato fuera del trabajo, sino que debemos verlo como un tejido ideológico sobre el que se asienta la democracia y gira en torno al Estado del bienestar y la libre elección". La filósofa llegó a la conclusión de que el ocio es tan fundamental en la vida como el trabajo "porque conforma la existencia de un individuo que a su vez es consumidor, se cree libre y tiene opinión propia". Así pues, el ocio serviría como entretenimiento de un electorado democrático.

Para ejemplificar su tesis, Baños puso ayer varios ejemplos. Entre ellos, el artículo 24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas". El deporte y el turismo, adecuados a unos calendarios y un horario, también sirven para ejemplificar el significado contemporáneo del ocio.

Aunque el asueto como tal se desarrolló tras la Revolución Industrial, la palabra "ocio" ya existía pese a que su uso se limitaba al lenguaje culto. Autores como Antonio de Nebrija (1.441-1.522) la utilizaron en sus escritos. No sería hasta mucho más tarde cuando el término salió a la calle para formar parte del vocabulario popular y dando lugar a expresiones como "estar ocioso".

Carmen Baños Pino (Gijón 1959) es Doctora en Filosofía por la Universidad de Oviedo. Ha desarrollado su tesis sobre Evans-Pritchard (un antropólogo inglés clave en el desarrollo de la antropología social en ese país) dirigida por el profesor Gustavo Bueno, que obtuvo el Premio Extraordinario de Doctorado 1993-94. Baños es también profesora de Filosofía en el Instituto de Secundaria de Roces de Gijón. Publica en "El Basilisco" y en "El Catoblepas" e interviene en la Escuela de Filosofía de Oviedo.

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