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Responden los voluntarios del Teléfono de la Esperanza de Asturias

Claves para actuar con libertad de pensamiento

Los especialistas aconsejan aplicar criterios propios en la toma de decisiones

Imagen alusiva a la libertad de pensamiento.

La libertad de pensamiento es el derecho que tenemos como seres humanos a pensar y expresar nuestras propias ideas sin sentirnos presionados por el ambiente en el que vivimos.

¿Alguna vez nos hemos parado a pensar si somos libres de pensamiento? ¿En qué momento hemos desarrollado la noción de lo que es correcto o incorrecto?

En muchas ocasiones nos hemos sumergido en emociones muy frustrantes porque nuestro entorno no ha entendido nuestra manera de pensar, de sentir. Algunos de nosotros no nos hemos expresado como hemos querido por miedo a la crítica. A través de nuestra vida, vamos adquiriendo información de quiénes somos, de lo que está bien o mal y muchas veces interiorizamos estos pensamientos, que se vuelven inconscientes, y llega un momento en que los expresamos de manera automática.

¿Cuántas veces hemos juzgado, criticado o puesto etiquetas a personas o a nosotros mismos sin tener la certeza de que son ciertas? Pues bien, algunas percepciones que tenemos acerca de lo que es el mundo no son reflexiones nuestras, están condicionadas por toda la información que hemos recibido desde nuestra infancia. No nos paramos a pensar si estamos viviendo con pensamientos propios o de otros.

Una pregunta muy sencilla que nos podemos plantear es: ¿nuestra manera de pensar nos hace felices? Si la respuesta es negativa, tenemos que ser conscientes de que algo debemos cambiar en nuestra vida.

Simplemente hay que plantearse que tal vez tienes que empezar a hacer pequeños cambios en tu vida. Quizás muchas ideas preconcebidas de lo que te habían enseñado sobre lo que es ser feliz no es lo idóneo para uno mismo.

No ser conscientes de que vivimos en función de los pensamientos de otras personas implica una gran carga emocional. Viviremos atrapados en unos esquemas que no nos dejarán ser libres. Estaremos luchando por cumplir y hacer lo que se espera de nosotros. Es muy importante que empecemos a hacernos preguntas, para así darnos cuenta si realmente somos libres o esclavos.

Posiblemente tengamos que aprender a vivir en consonancia con nuestros propios criterios acerca de lo que significa ser feliz. Despojarnos de toda esa basura mental que no nos permite ser libres.

En definitiva, debemos encontrar la libertad para atrevernos a borrar de nuestra personalidad ese "yo" de mentira, ese "yo" que no te permite escuchar tu propia voz interior, ese "yo" que está condicionado por los pensamientos de otras personas, ese "yo" que se siente atrapado en el dogma de vivir una vida que no deseas. Es necesario ir puliendo poco a poco ese "yo" de mentira para que empecemos a brillar con luz propia y podamos despegar y volar mostrando nuestro "yo" verdadero.

Descubramos ese "yo" que está libre de miedos y frustraciones, ese "yo" que nos va a permitir vivir con pasión, con impulso, con energía y así poder descubrir un nuevo mundo lleno de valores, actitudes y creencias enriquecedoras. Y tú, ¿te atreves a mostrar tu "yo" verdadero?

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