08 de mayo de 2018
08.05.2018

Camprubí: "El Mediterráneo es la nueva frontera entre el Norte y el Sur"

El historiador analiza en la Fundación Bueno cómo la tecnología domina el mar

08.05.2018 | 03:47
Gustavo Bueno Sánchez, de pie, presenta a Lino Camprubí, ayer, en la sede de la Fundación Gustavo Bueno.

El historiador Lino Camprubí dedicó su sesión de ayer en la Escuela de Filosofía de Oviedo a preguntarse por el Mediterráneo y a pensar detenidamente lo que ha sido ese mar y en lo que se ha convertido. Camprubí, nieto de Gustavo Bueno, habló de un mar que "siempre ha estado en guerra" y que "ahora se está convirtiendo en una barrera" gracias a los avances tecnológicos en vigilancia aérea y de navegación. "El Mediterráneo es la nueva frontera entre el Norte y el Sur", en su opinión.

En la Fundación Gustavo Bueno, Lino Camprubí se esforzó en explicar "qué tipo de unidad política e histórica tiene el Mediterráneo". Hizo ver cómo, a lo largo de la historia, varios imperios han querido unificarlo. "Lo más claro es lo de los romanos y el Mare Nostrum, pero también lo han intentado cristianos, musulmanes, turcos, británicos...", observó.

Eso fue en la antigüedad, pero en épocas más recientes y en la actualidad el joven historiador afirma que "para entender el Mediterráneo contemporáneo hay que mirar a las profundidades". Ese mar, según Camprubí, se ha convertido en "un teatro de operaciones militares" y hay un creciente interés geológico por explotar el fondo marino y obtener nuevos recursos. En esa evolución han resultado decisivas, según el historiador, la guerra fría y la entrada de los submarinos en el Mediterráneo.

Ese mar es en la actualidad "la nueva frontera europea, entre el Norte y el Sur, para frenar la emigración africana", según Lino Cambrubí, que añadió que la Unión Europea y la OTAN tratan de consolidarla, a través de la agencia Frontex.

Durante su conferencia, el historiador también aludió al Mediterráneo como a un ejemplo de degradación medioambiental, con la proliferación de medusas y el alto porcentaje de hidrocarburos disueltos en sus aguas, el mayor de todos los mares, según sus datos.

Camprubí ilustró su lección con la curiosa leyenda del descenso de Alejandro Magno al fondo del mar, por donde anduvo durante un año, en compañía de un gato, un perro y un gallo, y donde los peces le rendían pleitesía.

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