Si el director del colegio Santa María del Naranco les hubiese dicho a los padres hace tan sólo unos años que un robot de metro y medio iba a colaborar activamente en la educación de sus hijos se habrían partido de risa o le habrían tachado de loco. Pero las tecnologías avanzan a ritmo vertiginoso y han servido para dar a luz a "Snow", un autómata creado para luchar contra el acoso escolar y para mejorar la convivencia en los centros educativos que ayer asistió a la graduación de los pequeños del área de Infantil. "Hola, me llamo 'Snow' y me dedico a ayudar a los niños. Puedo enseñar a la vez que aprendo de vosotros", dijo el robot con desparpajo tras entrar en el escenario del salón de actos por su propio pie -en este caso ruedas- con un birrete en la cabeza.

"Snow" es una máquina que interactúa con los niños utilizando un avanzado sistema de inteligencia artificial que le permite escarbar en su interior para extraer información y conocer la visión que tiene el alumno sobre su entorno social a base de juegos, conversaciones guiadas e interacciones divertidas. En realidad el robot es el elemento más llamativo de una plataforma informática más completa llamada "WatsomApp", que lleva tiempo utilizándose en el colegio ovetense a pesar de ser pionera en España. "Detrás de 'Snow' hay todo un entramado enfocado a mejorar la convivencia en los colegios y a acabar con el acoso. Nosotros ya estamos trabajando con la aplicación en la sala de ordenadores o en las tabletas. Los niños se lo pasan bien y los profesores recibimos información basada en sus respuestas que nos sirve para detectar posibles casos de acoso o para evitar que se produzcan", explica Jaime Nicolás Alvarodíaz, el director del colegio. "A veces los niños no son capaces de expresar sus sentimientos con las personas si están sufriendo, pero la impersonalidad del robot puede hacerles sacar el problema", señala.

Pero "Snow" sólo vino a Oviedo de visita y, al menos a corto plazo, será difícil que se quede en el colegio. "Por el momento estamos en pruebas y 'Snow' es la cabeza visible de un proyecto mucho más amplio", explica Gustavo Beltrán, el creador de la empresa que ha puesto en marcha "WatsomApp". La idea es que en un futuro no muy lejano empiecen a verse robots como este por los colegios, pero por el momento son muy caros. "'Snow' puede costar unos 9.000 euros", afirma Beltrán. No obstante, lo que si llegará pronto al colegio Santa María del Naranco son unos robots más pequeños -los "Q.bo One"- y que harán una labor similar a la de "Snow", pero sin moverse de encima de una mesa.

Según señala el madrileño Gustavo Beltrán Beltrán, su sistema también sirve para detectar y prevenir en "ciberacoso" entre los alumnos. "Sin duda, el ascenso de las redes sociales y la ubicuidad del teléfono móvil entre los jóvenes magnifica los efectos negativos del acoso. Como los escolares están siempre conectados en línea con sus compañeros, los acosadores pueden seguirlos allá donde vayan. Y, por supuesto, gran parte de este comportamiento pasa desapercibido en gran medida para padres y profesores", explica Beltrán.

Lo que está muy claro es que "Snow" triunfó entre ayer entre los escolares ovetenses. "Queremos a nuestros profesores, pero molaría mucho tener uno así en clase", señalaba Sergio López mientras esperaba para graduarse.