06 de junio de 2018
06.06.2018

Arturo Muñoz: "Cuando alguien es diagnosticado de miastenia debe tener a un psicólogo cerca"

La enfermedad, que debilita los músculos, provoca síntomas como la caída de los párpados o problemas de deglución

06.06.2018 | 02:31

Cuando una persona es diagnosticada de miastenia grave debería tener siempre a un psicólogo de apoyo. Ésa es una de las reivindicaciones que ayer realizó en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA Arturo Muñoz Cabal, presidente de la Asociación de Afectados por Miastenia Gravis en Asturias, que formó parte de la mesa redonda que acogió el Club de la Salud promovido por el periódico.

La sesión coincidió con la celebración del día dedicado a la enfermedad y versó sobre la ayuda que puede prestar la enfermería a los pacientes. Entre los participantes estuvieron los médicos Germán Morís de la Tassa y César Ramón Carbajo, neurólogos de la Unidad de Enfermedades Neuromusculares del HUCA, quienes destacaron la importancia de apoyar a los pacientes y darles una atención adecuada.

La miastenia grave se caracteriza por la debilidad y la fatiga rápida de cualquiera de los músculos que se controlan voluntariamente. Se debe a una interrupción de la comunicación normal entre los nervios y los músculos. No existe ninguna cura para la miastenia grave, pero el tratamiento puede ayudar a aliviar los signos y síntomas, como la debilidad de los músculos de los brazos o de las piernas, la visión doble, los párpados caídos y las dificultades para hablar, masticar, tragar y respirar.

Aunque la enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, es más frecuente en mujeres menores de 40 y en hombres mayores de 60, según explicó Mar Begoña García Rodríguez, de la unidad de Neurología del HUCA.

En España hay unas 10.000 personas afectadas por un trastorno que suele comenzar por atacar a los músculos de los ojos, con la consiguiente caída de los párpados. "En esos casos se aconseja tapar ambos ojos de forma alternativa, para no terminar por provocar un ojo vago", aseguró García Rodríguez.

Mar Begoña García también recomendó salir a la calle con gafas de sol para proteger los músculos de la cara, que suelen estar entre los más dañados por la enfermedad. "El problema más grave es cuando los que están afectados son los músculos respiratorios", indicó la especialista. Una crisis miasténica puede venir desencadenada por el estrés emocional, una infección, traumatismos, las temperaturas extremas, el ejercicio intenso, los tratamientos hormonales o las vacunas.

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